Liberan a excomandante de las FARC requerido por EEUU

BOGOTÁ (AP) — El excomandante de las desaparecidas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), alias Jesús Santrich, fue liberado el jueves tras permanecer 13 días detenido.

La Fiscalía General de Colombia publicó en Twitter que así cumplió con una orden de la Corte Suprema que había ordenado la víspera su liberación inmediata. En tanto, el abogado del exguerrillero, Gustavo Gallardo, dijo a The Associated Press que «Santrich está libre y en este momento se dirige a su sede política en el centro de la ciudad».

Santrich, de 52 años, es requerido por narcotráfico en Estados Unidos. Ese país pidió su detención y extradición en 2018.

Luego de que Santrich llegara a la sede política, salió unos minutos al balcón y gritó “¡Viva La Paz de Colombia y abajo la intervención de los Yankis!”.

El senador y excomandante de las FARC, Carlos Antonio Lozada, tuiteó: “Santrich ya es libre. Bienvenido camarada. Te esperamos en nuestra sede del partido. Desde ayer estamos gestionando para tu posesión en la Cámara de Representantes”.

Por la tarde, un vocero de la oficina de prensa de la Cámara de Representantes que pidió el anonimato por no estar autorizado para hacer declaraciones dijo a la AP que la toma de posesión de Santrich ante el Congreso podría demorarse debido a que el grupo jurídico de la Cámara está analizando la decisión de la Corte y el excomandante debe cumplir con varios requisitos.

Días atrás todo indicaba que Santrich sería liberado de la cárcel de La Picota, donde estuvo 13 meses, pero fue recapturado por la policía colombiana alegando que se habían recopilado pruebas de último minuto que indicaban que el exguerrillero planificó un envío de cocaína a Estados Unidos meses después de que las FARC firmaran el tratado de paz de 2016.

La vicepresidente Martha Lucía Ramírez dijo en rueda de prensa que el gobierno es respetuoso de la decisión que tomo la Corte pero “es muy doloroso para el país que ver a alguien quien esta involucrado en el narcotráfico, en las mafias con los mexicanos, que tanto daño le hacen a Colombia, pueda estar en la calle como si no hubiera pasado nada”.

El excomandante de las FARC no había encarado a la justicia porque la semana pasada, cuando debía confrontar a una jueza, su defensa argumentó que no tenía fueros para juzgarlo. Según dijo, Santrich debía comparecer ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) –el organismo encargado de juzgar los crímenes cometidos por los actores del conflicto armado– porque había logrado una banca en el Congreso en las elecciones legislativas de 2018 pese a que nunca tomó posesión.

El acuerdo de paz garantiza penas no carcelarias para los comandantes guerrilleros que cumplan con los procesos de verdad y reparación de las víctimas que lleva adelante la JEP. Los delitos cometidos después de la firma del acuerdo deben ser juzgados por la justicia ordinaria.

En otro caso, la JEP ordenó el jueves la apertura de una investigación al excomandante de las FARC, Iván Márquez, tras no presentarse a dos citaciones de ese órgano judicial. En un comunicado de prensa la JEP sostuvo que Márquez ha incumplido “las condiciones que el sistema jurídico le impone para mantener los beneficios, derechos y garantías tras la firma del acuerdo de paz”.

Días atrás, Márquez envió a los miembros de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común –el partido político de las FARC– una carta en la que manifestó que fue un error haber entregado las armas. Por ello, la JEP señaló que “la manifestación hecha por Márquez permite inferir que rechaza su compromiso con el acuerdo final y con el proceso de reincorporación y transición de las armas a la vida ciudadana”.

Desde hace más de cinco meses se desconoce el paradero de Márquez, aunque según las autoridades no ha salido del país.

El comandante de las fuerzas militares, general Luis Navarro, dijo recientemente a la AP que desde la firma del acuerdo de paz hay unos 1.700 disidentes de las FARC en todo el país.

Terremoto de magnitud 6.6 sacude El Salvador. Se emite alerta de tsunam

(AFP).- Un terremoto de 6.6 sacudió este jueves (30 de mayo del 2019) a El Salvador sin que de momento se reporten víctimas o daños materiales, en tanto las autoridades emitieron una alerta de tsunami en la costa del Océano Pacífico.

El Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS) situó en 6.6 la magnitud del movimiento telúrico y lo ubicó unos 40 km al sur de San Salvador, la capital.

En tanto, el ministerio de Medio Ambiente (Marn) salvadoreño ubicó el movimiento en una magnitud de 6.8 “frente a la costa (en el Pacífico del departamento) de La Libertad”.

El terremoto se registró a las 03:03 locales (09:03 GMT) y su epicentro, que tuvo una profundidad focal de 48 kilómetros, fue ubicado a 66 km al sur de la playa Mizata en la costa en el océano Pacífico del departamento de La Libertad, según un informe del Marn.

Tras el terremoto, el Marn emitió una alerta de tsunami para la costa del Pacífico.

De momento las autoridades no han informado de víctimas o daños materiales, aunque “se está en evaluación”, aseguró el director de Protección Civil, Jorge Meléndez.

El Cuerpo de Bomberos y la Policía indicaron que se efectúa “un rastreo” por todo el territorio para constatar eventuales daños por el terremoto.

El presidente electo, Nayib Bukele, aseguró en Twitter que el terremoto fue sentido “en el 100% del territorio nacional”.

En tanto, el Ministerio de Educación anunció la suspensión de las clases en las escuelas ubicadas en la zona costera como medida preventiva.

El gobierno venezolano rompe el silencio y admite devastador estado de la economía

(Por Esteban ROJAS,AFP).- El gobierno de Venezuela reconoció este martes la devastación de la economía al revelar que la inflación llegó a 130.060% en 2018 y que el PIB se redujo a la mitad desde 2013, rompiendo un silencio estadístico de tres años.

El dato del aumento del costo de vida está sin embargo muy por debajo de las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que lo calculó en 1.370.000% solo el año pasado y que para 2019 proyecta una inflación de 10.000.000% en el país petrolero.

Según las primeras cifras macroeconómicas que divulga el Banco Central de Venezuela (BCV) desde inicios de 2016, la inflación llegó a 274,4% ese año, a 862,6% en 2017 y a 130.060,2% en 2018.

El Producto Interno Bruto, en tanto, se contrajo 47,6% entre 2013 y 2018, de acuerdo con los números del BCV, de línea oficialista. La variación está calculada hasta el tercer trimestre de 2018.

La caída del PIB fue de 18,6% en 2017 y 19,2% hasta el tercer trimestre del año pasado.

La grave crisis ha forzado a más de tres millones de venezolanos a emigrar desde 2015, según Naciones Unidas, en medio de recrudecidas tensiones políticas por la pugna de poder entre el presidente socialista Nicolás Maduro y el líder opositor Juan Guaidó.

El mandatario, que llegó al poder en 2013 como delfín del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013), vincula el colapso con sanciones financieras de Estados Unidos contra Venezuela y su estatal petrolera PDVSA.

Las medidas se han recrudecido desde comienzos de este año con el apoyo de Washington a Guaidó, jefe del Parlamento reconocido como presidente encargado de Venezuela por medio centenar de países, después de que la mayoría opositora del Legislativo declarara «usurpador» a Maduro al desconocer su reelección.

Sin embargo, para Henkel García, director de la firma Econométrica, la data del BCV «confirma que la mayor parte de la destrucción de la economía ocurrió mucho antes de las sanciones».

  • Ingresos petroleros en picada –

El BCV informó igualmente que las exportaciones petroleras -fuente de 96% de los ingresos del país caribeño- se desplomaron hasta 29.810 millones de dólares en 2018.

Se ubicaban en 85.603 millones en 2013 y en 71.732 millones en 2014, cuando se derrumbaron los precios del crudo y estalló la profunda crisis que azota a los venezolanos.

Aunque las cotizaciones se recuperaron a partir de 2016, una abrupta baja en la producción ha impedido un repunte de los ingresos.

Según cifras oficiales citadas por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la oferta de petróleo venezolano, que fue de 3,2 millones de barriles por día hace una década, se colocó en 1,03 millones en abril.

No obstante, fuentes secundarias de la OPEP la cifraron en apenas 768.000 barriles diarios el mes pasado.

  • Colapso de importaciones –

El BCV había dejado de publicar información macroeconómica hace tres años sin dar explicación. Previamente había reducido paulatinamente los indicadores que divulgaba.

Las vitales importaciones cayeron de 57.183 millones de dólares en 2013 a 14.866 millones en 2018, dato que explica la severa escasez de bienes básicos.

Los venezolanos enfrentan desabastecimiento cíclico de alimentos básicos y crónico en el caso de las medicinas y los insumos médicos, a lo que se suma ahora la falta de gasolina, buena parte importada.

El derrumbe es aún más notable en el caso de las importaciones no petroleras, que bajaron desde 44.067 millones en 2013 a solo 5.835 millones en 2018.

La mayor huelga general contra Mauricio Macri paraliza Argentina

(Por. Federico Rivas Molina.- El País).- «Estamos hartos de los paros», dijo la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, ocupada en que los grupos de izquierda que se sumaron a la convocatoria sindical no cortasen los accesos a la capital. «Esto ya es como una especie de rutina. Le impiden a la gente que viaje. Es una situación en contra de la libertad y el trabajo», agregó. Bullrich fue la única voz oficial contra la protesta. Macri participó en un acto por el día el Ejército sin siquiera mencionarla. Y desde el ministerio de Hacienda sólo dijeron que la huelga costó a Argentina unos 900 millones de dólares. Las grandes ciudades, mientras tanto, estuvieron desiertas.

La singularidad de la huelga fue la unidad sindical, algo poco común en Argentina. «Es el paro más fuerte y de mayor contundencia en la era de Macri, gracias a que lo convocamos todas las centrales de trabajadores y lo apoyaron todas las organizaciones empresariales, pymes, más todos los movimientos sociales del país», dijo Hugo Yaski, secretario general de la CTA, una central de perfil combativo que no pertenece a la CGT, la gran confederación de gremios peronistas.

El regreso de Hugo Moyano, líder del poderoso sindicato de los camioneros, fortaleció aún más el golpe. Moyano es un dirigente a tener en cuenta. Apoyó al kirchnerismo, luego hizo campaña por Macri y ahora volvió al kirchnerismo. Su poder de movilización es enorme: no hubo reparto de alimentos, faltó combustible y dinero en los cajeros automáticos y no hubo recolección de basura.

Con la huelga, el sindicalismo argentino ingresó por la puerta grande en la campaña electoral. Macri había logrado mantener a raya a la CGT con acuerdos salariales acordes con la inflación, pero el deterioro de la situación económica en 2018 le quitó poder en las negociaciones. La presión de los gremios más duros, sobre todo los alineados con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, terminó por inclinar la balanza a favor de la protesta. El sindical no es, sin embargo, el único frente con que debe lidiar Macri.

Cambiemos, la alianza oficialista, cruje. La Unión Cívica Radical (UCR), el partido de los expresidentes Raúl Alfonsín (1983-1989) y Fernando de la Rúa (1999-2001), exigió a Macri que someta su candidatura a las elecciones primarias que se celebrarán en agosto. Sus líderes consideraron que la caída de popularidad del presidente es un lastre que pone en riesgo su reelección. En un documento firmado durante una convención del partido, celebrada el lunes, advirtieron también que intentarán abrir Cambiemos a otras fuerzas políticas. La presa a capturar es el peronismo federal, «no kirchnerista». Sus líderes, entre los que se cuentan gobernadores con peso en el interior del país, están hoy enfrascados en una discusión sobre el mejor nombre para enfrentar a Alberto Fernández, el hombre al que Cristina Fernández Kirchner acompañará como candidata a vicepresidenta.

Los sondeos dan a la fórmula Fernández -Fernández un cómodo triunfo en la primera vuelta, prevista para el 27 de octubre, pero insuficiente para ganar sin necesidad de un balotaje en noviembre. En la segunda vuelta, las cuentas son más ajustadas, con una leve ventaja para Macri. El apoyo del peronismo no kirchnerista será la clave de un triunfo oficialista en segunda vuelta. No es descabellado pensar que Macri logre ese apoyo. El líder del peronismo federal, el recién reelecto gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, se considera amigo personal del presidente, mientras que su par salteño Juan Urtubey mantuvo inmejorables relaciones con la Casa Rosada. La pieza suelta se llama Sergio Massa, un exjefe de Gabinete de Cristina Kirchner que no decidió aún si juega a la interna del peronismo federal o negocia algún tipo de alianza con su exjefa política.

A la expectativa
Mauricio Macri, entre tanto, espera. Mientras sus portavoces advierten que la candidatura a la reelección no está en discusión, el presidente confía en un repunte económico que le regale un poco de oxígeno. Las cifras le han dado, al menos, un respiro. El peso lleva un mes estable en su relación con el dólar, después de perder casi la mitad de su valor durante 2018.

Cuando el peso no se derrumba, la inflación, el gran mal de los argentinos, al menos se ralentiza. El IPC subió un 4,7% en marzo y un 3,4% en abril, una curva descendente que, de persistir, permitirá a Argentina cerrar 2019 con una inflación que rondará el 40%. Será clave que los números acompañen a Macri: la popularidad del presidente cae cuando sube la inflación, y viceversa. Con poco que ofrecer en materia económica, la otra pata de la campaña oficialista ha sido hasta ahora más tradicional, con cortes de cinta en grandes obras de infraestructura y ataques directos al kirchnerismo, el gran enemigo a vencer en octubre.

Buenos Aires, la madre de todas las batallas
Una máxima política en Argentina dice que el triunfo de cualquier elección presidencial se juega en la provincia de Buenos Aires. Es una cuestión de números: Buenos Aires concentra el 40% de la población del país y un buen candidato a gobernador puede arrastrar millones de votos a favor de la fórmula nacional. Mauricio Macri tiene al frente de la provincia a María Eugenia Vidal, la dirigente con mejor imagen del oficialismo. Vidal irá por la reelección, luego de que su nombre sonara, incluso, como posible candidata a presidente. Tan mala es la imagen de Macri y tan buena la de esta mujer joven que se inició en la política como vicealcaldesa de la capital.

Aunque las opciones opositoras no eran tan claras, Cristina Fernández de Kirchner ya eligió candidato. El martes, la expresidenta anunció que su hombre en Buenos Aires será su último ministro de Economía, Axel Kicillof. Lo acompañará una mujer, Verónica Magario, intendenta del partido de La Matanza, un bastión histórico del peronismo donde votan más de un millón de personas. Kicillof es una apuesta electoral arriesgada, porque carga con la responsabilidad de la crisis del final del mandato kirchnerista. Su nombre está asociado al “cepo cambiario”, como se llamó a las restricciones para la compra y venta de dólares con el que el gobierno anterior intentó controlar la fuga de divisas. Los sondeos, sin embargo, le sonríen. Sus potenciales votantes recuerdan tiempos mejores a los actuales y así se lo hacen saber a los encuestadores.

En Buenos Aires no hay segunda vuelta y el ganador se conocerá el 27 de octubre. Si gana Vidal, Macri podrá decir que tiene casi asegurada la reelección en el balotaje. Si gana Kicillof, el kirchnerismo tendrá motivos suficientes para festejar.

Guaidó dice que cita en Oslo terminó «sin acuerdo», pero mediación sobre Venezuela sigue

(AFP).- El líder opositor Juan Guaidó indicó este miércoles que la primera reunión entre delegados suyos y del presidente Nicolás Maduro en Oslo terminó «sin acuerdo», a la vez que se mostró abierto a continuar con la mediación en Noruega para resolver la crisis política venezolana.

«Este encuentro finalizó sin acuerdo», señaló en un comunicado Guaidó, que reconocido como presidente interino de Venezuela por medio centenar de países en medio de la disputa por el poder a Maduro, desde hace cuatro meses.

«Agradecemos al gobierno de Noruega su voluntad en contribuir con una solución al caos que sufre nuestro país. Estamos dispuestos a continuar junto a ellos», afirmó en el texto.

Representantes de Maduro y de Guaidó sostuvieron esta semana un primer cara a cara bajo la iniciativa de Noruega anunciada a mediados de mayo.

En Oslo, «hemos ratificado nuestra ruta: cese de la usurpación (del gobierno por parte de Maduro), gobierno de transición y elecciones libres, como vía para solucionar la tragedia que hoy sufre nuestra Venezuela», expresó Guaidó.

«La mediación será útil para Venezuela siempre que existan elementos que permitan avanzar en pro de una verdadera solución», continuó el jefe parlamentario, quien ha enfrentado críticas de un sector opositor contrario a un diálogo ante varios intentos fallidos anteriores.

Guaidó dijo que de todas maneras el contacto en Oslo «no detiene los esfuerzos de la oposición en todos los ámbitos constitucionales» para forzar la salida de Maduro.

Desde que se proclamó presidente encargado el 23 de enero, luego de que el Parlamento de mayoría opositora declarara ilegítima la reelección del mandatario socialista, Guaidó lideró nutridas manifestaciones que perdieron fuelle desde un fallido alzamiento militar el 30 de abril.

El líder opositor mantiene todas sus opciones abiertas, entre ellas la «cooperación internacional», en momentos en que tiene contactos con el Departamento de Defensa de Estados Unidos, principal aliado internacional del líder opositor que no descarta una opción militar.

Pence insiste en que Maduro debe irse de Venezuela

(Europa Press).- El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, ha mantenido este miércoles una conversación con el autoproclamado «presidente encargado» de Venezuela, Juan Guaidó, para trasladarle que Washington le apoyará «hasta que se restaure la libertad».

«He hablado con el valiente presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó», ha indicado Pence en un mensaje en la red social Twitter. «El pueblo de Venezuela está sufriendo bajo la dictadura y la opresión. Nicolás Maduro debe irse», ha recalcado.

El mensaje ha sido publicado después de que el Gobierno de Venezuela y Guaidó se hayan mostrado dispuestos a seguir avanzando en los contactos exploratorios de Oslo para acordar una «solución constitucional» que incluya «temas políticos, económicos y electorales», según ha informado este miércoles Noruega al término de la segunda ronda.

La prensa venezolana y noruega ya había revelado que las partes se han vuelto a ver entre el lunes y el miércoles en Oslo para dar continuidad a los contactos iniciados a mediados de mayo para explorar un posible diálogo.

Guaidó ha sido enfático a la hora de aclarar que no se trata de un nuevo diálogo, sino de una «mediación». Maduro ya ofreció un diálogo tras las elecciones presidenciales del 20 de mayo de 2018, pero fue rechazado por la oposición venezolana.

Desde que murió Hugo Chávez, en 2013, Gobierno y oposición han intentado hasta tres diálogos que han fracasado. El último tuvo lugar entre septiembre de 2017 y febrero de 2018 en República Dominicana y fue el que estuvo más cerca del acuerdo, pero descarriló porque las partes discrepaban sobre cuándo celebrar las elecciones presidenciales de ese año.

Maduro se impuso en unas elecciones no reconocidas ni por la oposición ni por buena parte de la comunidad internacional e inició un segundo mandato el 10 de enero. Días después, el 23 de ese mes, Guaidó se autoproclamó «presidente encargado» de Venezuela para impedir que el líder ‘chavista’ completara otro sexenio en Miraflores.

Desde entonces, la tensión ha ido en aumento. El 30 de abril, por ejemplo, hubo un intento de golpe militar que permitió liberar al destacado opositor Leopoldo López. Estados Unidos no descarta una intervención armada, algo que Guaidó ha comenzado a barajar en las últimas semanas, pero los países de la región aún se resisten.