Nuevos agentes a cargo del Parlamento venezolano impiden entrar a periodistas

Caracas.- (EFE).- Los nuevos agentes de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) responsables de la seguridad de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) de Venezuela impidieron este martes a los periodistas el acceso al debate de la jornada.

Esta sesión, en la que se prevé que aprueben una declaración en rechazo al levantamiento del fuero a diputados opositores, es la primera que celebra el Legislativo, de contundente mayoría antichavista, luego del fallido levantamiento militar que encabezó el martes pasado el jefe del Parlamento, Juan Guaidó, junto a un grupo de oficiales.

Uno de los agentes que se sublevó entonces fue el jefe de la GNB que custodia el Parlamento, Ilich Sánchez, quien según la Fiscalía «engañó a sus tropas» al decirles que ejecutarían una operación de rutina y los sumó al alzamiento.

La GNB, un cuerpo mayoritariamente leal al presidente Nicolás Maduro, cambió los mandos del grupo que custodia la AN y ha sido esta nueva cúpula la que ha prohibido el acceso de la prensa.

En las inmediaciones del palacio legislativo, donde se celebran las sesiones en Caracas, se han apostado este martes una docena de simpatizantes del chavismo que han gritado consignas pro-gobierno y proferido insultos a varios diputados.

Entretanto, una veintena de miembros de la GNB mantiene un control en la entrada del palacio y ha asegurado que no se permitirá el ingreso de periodistas durante toda la jornada.

Desde que los detractores de Maduro se hicieron con la mayoría de los escaños en el congreso, en enero de 2016, decenas de periodistas volvieron a ingresar al Parlamento que estuvo vetado durante los años de dominio chavista.

Los diputados chavistas dejaron de asistir a los debates en 2016 luego de que el TSJ declarara al Legislativo en desacato y considerase que todos sus actos son nulos.

El Grupo de Contacto enviará una misión a Venezuela en busca de una solución democrática

San José.- (EFE).- El Grupo Internacional de Contacto (GIC), conformado por países de la Unión Europea y América Latina, anunció este martes que enviará próximamente a Venezuela una misión de alto nivel en busca de una solución pacífica y democrática a la crisis de ese país.

Al finalizar una reunión del grupo en Costa Rica, la vicepresidenta de la Comisión Europea y Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini, no brindó mayores detalles de la propuesta que llevará la misión, pues debe tratarse «con cierta confidencialidad» en este momento.

«El grupo está listo para llevar a cabo una misión de alto nivel en Caracas para presentar y discutir opciones concretas para una solución pacífica y democrática a la crisis», indica la declaración de la tercera reunión del foro, celebrada el lunes y martes en Costa Rica.

El canciller costarricense, Manuel Ventura, dijo que aún no se ha definido quiénes integrarán la misión de alto nivel, pero aseguró que la necesidad de elecciones presidenciales limpias será la piedra angular.

El objetivo es «reunirse con las partes involucradas en el conflicto con el propósito de seguir avanzando para que se puedan realizar lo antes posible unas elecciones creíbles», aseguró Ventura.

Mogherini insistió en que la solución a la crisis venezolana debe ser «pacífica, democrática e inclusiva» y surgir desde los mismos venezolanos, aunque afirmó que la comunidad internacional debe jugar un papel primordial para contribuir a crear condiciones para la paz y el respeto a los derechos humanos y el estado de derecho.

El Grupo Internacional de Contacto también anunció este martes la conformación de un grupo de trabajo en Caracas que se dedicará a impulsar labores humanitarias en beneficio de los venezolanos e hizo un llamado a los donantes para que intensifiquen sus contribuciones.

En la reunión en Costa Rica, el GIC también expresó su apoyo como «centro de la vida política del país» a la Asamblea Nacional venezolana, presidida por Juan Guaidó, quien el pasado 23 de enero se declaró mandatario interino al invocar unos artículos de la Constitución venezolana y ha logrado el respaldo de buena parte de los países del continente americano y una veintena de naciones europeas.

«La Asamblea Nacional, elegida democráticamente y presidida por Juan Guaidó, debe seguir siendo el centro de la vida política del país, sus prerrogativas constitucionales deben respetarse de conformidad con su legislación nacional, la inmunidad parlamentaria de sus miembros debe estar plenamente garantizada», indica la declaración del foro.

El GIC condenó los «procesos judiciales viciados destinados a criminalizar la protesta y las opiniones políticas, tales como las acciones emprendidas contra varios representantes de la Asamblea Nacional» y enfatizó en que los miembros de los partidos «necesitan poder llevar a cabo su trabajo de manera pacífica sin intimidación ni represalias».

El grupo también condenó «la desaparición forzada del diputado Gilber Caro, cuyo destino y paradero siguen siendo desconocidos» y responsabilizó «a las autoridades pertinentes de su seguridad e integridad».

En la declaración, el grupo rechazó cualquier uso de la fuerza contra civiles y llamó a garantizar los derechos humanos y el derecho a la protesta pacífica.

El Grupo Internacional de Contacto está conformado por Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Portugal, España, Suecia y el Reino Unido, así como por Costa Rica, Uruguay, Ecuador y Bolivia.

El único que no firmó fue Bolivia, porque desde que se conformó el GIC ese país decidió brindar aportes pero no suscribir declaraciones, según detalló Mogherini.

La crisis venezolana se ha venido recrudeciendo desde que el pasado 10 de enero cuando Nicolás Maduro juró para un segundo mandato tras unas elecciones efectuadas en mayo de 2018 que no son reconocidas por la oposición y diversos países, al considerar que no fueron limpias.

El pasado martes, Guaidó encabezó un efímero alzamiento militar y llamó a la Fuerza Armada a desconocer a Maduro, quien calificó esta acción como un intento de golpe de Estado.

Irán califica de «fanfarronada» el despliegue militar de EEUU en O. Medio

Teherán.- (EFE).- El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán restó hoy importancia al reciente despliegue militar estadounidense en Oriente Medio, que calificó de «fanfarronada» que forma parte de la «guerra psicológica» de Washington contra Teherán.

El asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, anunció ayer que el despliegue de un portaaviones y un grupo especial de bombarderos en la región para «enviar un mensaje claro e inequívoco al régimen iraní de que cualquier ataque a los intereses de EEUU o de sus aliados se enfrentará con una fuerza implacable».

«Bolton no comprende los asuntos militares y de seguridad. Sus comentarios están destinados a llamar la atención», dijo hoy el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de Irán, Keyvan Josraví, citado por la televisión estatal.

Josraví señaló que la declaración del asesor de la Casa Blanca es «una fanfarronada» y «un recurso torpe con fines de guerra psicológica».

Según el portavoz iraní, «es poco probable que los comandantes del Ejército estadounidense opten por poner a prueba las capacidades de las Fuerzas Armadas de Irán».

En la misma línea, el ministro iraní de Defensa, Amir Hatamí, aseveró hoy que «Irán vencerá la guerra psicológica de los enemigos».

La tensión ha aumentado en el golfo Pérsico desde que Estados Unidos anunciara en abril el fin de las exenciones que había concedido a ocho naciones o territorios (China, India, Italia, Grecia, Japón, Corea del Sur, Taiwán y Turquía) para que siguieran comprando petróleo iraní.

Teherán reiteró entonces que si bloquean sus exportaciones de petróleo puede cerrar el estratégico estrecho de Ormuz, por donde cruza una gran parte del crudo del mundo.

A este contencioso, se suma que el mes pasado EEUU designó a la Guardia Revolucionaria iraní grupo terrorista, a lo que Teherán respondió colocando en su lista de grupos extremistas a las tropas estadounidenses desplegadas en Oriente Medio.

Pese a esta escalada, Bolton afirmó ayer que «EEUU no está buscando una guerra contra el régimen iraní», pero está preparado para «responder a cualquier ataque».

Nueva ofensiva de EEUU contra Maduro: anuncian más medidas para fracturar al ejército

(Rafael Mathus Ruiz,lanacion.com).- WASHINGTON.- Estados Unidos profundizó su campaña de máxima presión sobre el régimen de Nicolás Maduro tras el fallido intento de la oposición la semana anterior por forzar una transición política, al ofrecer un alivio a las sanciones vigentes para los jerarcas de las Fuerzas Armadas que respalden al líder opositor, Juan Guaidó.

El gobierno de Donald Trump anticipó además que enviará en junio y durante cinco meses un buque hospital al Caribe y América del Sur para responder a la crisis humanitaria en Venezuela, y anticipó que tiene lista una nueva ronda de sanciones contra los 25 magistrados que integran el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela.

El vicepresidente, Mike Pence, anunció las nuevas medidas en la Conferencia de las Américas en el Departamento de Estado, en la primera movida contra Maduro por parte del gobierno de Trump luego del fracaso de la «Operación Libertad», el alzamiento militar orquestado por Leopoldo López y Guaidó, la semana anterior, para intentar forzar una transición política luego de que se complicaran negociaciones entre la oposición y el chavismo.

«Estados Unidos considerará el alivio a las sanciones a todos aquellos que estén dispuestos a dar un paso adelante, defender la constitución y apoyar el estado de derecho», afirmó Pence.

Además, anunció el levantamiento de las sanciones al General Manuel Cristopher Figuera, quien fue desplazado del del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), la policía política del chavismo comandada por militares y que se encarga de las detenciones de los opositores.

Antes del anuncio de Pence, Caracas había ofrecido su propia respuesta al levantamiento: el Tribunal Supremo, que responde a Maduro, procesó a siete diputados opositores por traición y rebelión.

El máximo tribunal procesó a los diputados Henry Ramos Allup; Luis Florido; Marianela Magallanes; José Simón Calzadilla; Américo De Grazia; Richard Blanco, y Andrés Velázquez fueron acusados por la Fiscalía General por los supuestos delitos de «traición a la patria, conspiración, instigación a la insurrección, rebelión militar, concierto para delinquir, usurpación de funciones e instigación pública a la desobediencia», según un comunicado.En los últimos dos años ha habido profundas transformaciones en América latina

Exgeneral venezolano acusado de narcotráfico declara en España

(DW).- Carvajal fue jefe de los servicios de contrainteligencia militar con el presidente de Venezuela Hugo Chávez, fallecido en 2013, y comparecerá ante el juez con el objetivo, según él mismo anunció, de aportar información relevante sobre Venezuela, según adelantó el periódico digital español El Confidencial y confirmaron a Efe fuentes jurídicas.

En una primera comparecencia ante la Justicia española el 13 de abril, afirmó que la reclamación de EE.UU. contra él por narcotráfico y blanqueo de capitales se basa en acusaciones falsas y responde a motivos políticos por la información de que dispone de la época de Chávez.

Entonces se negó a ser a ser entregado a EE.UU. y explicó que su salida de Venezuela hacia España fue para huir debido a la situación política que sufre el país regido desde hace 20 años por el «Socialismo del Siglo XXI”. Carvajal está reclamado por EE. UU. por participar supuestamente en el envío de 5.600 kilos de cocaína a ese país, un cargamento que no llegó a entrar al quedarse en México por un problema técnico de un avión.

También lo vinculan con las FARC colombianas, pero él negó ambas acusaciones y solo admitió haber participado en una negociación para liberar a un empresario venezolano, operación que se saldó con éxito.

Exgeneral sindicado de lavar dinero del narcotráfico

Según su versión, la reclamación de EE.UU. responde a motivaciones políticas, puesto que él tiene mucha información del gobierno de Chávez, en concreto de sus diez años de jefe de los servicios de contrainteligencia militar. EE.UU. lo acusa también de haber lavado dinero de la droga junto a Pedro Luis Martín Olivares, un antiguo cargo del Servicio Bolivariano de Inteligencia, que el Tesoro norteamericano incluyó el pasado año en su «lista negra» de narcotraficantes.

Carvajal apoyó en febrero pasado al líder opositor Juan Guaidó e hizo un llamamiento a sus compañeros militares para rebelarse contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro. De ser finalmente extraditado y juzgado, Carvajal se enfrenta en EE.UU. a una pena de entre 10 años de cárcel y cadena perpetua.

Guaidó: «Hubo gente que faltó» en la rebelión militar, pero Maduro está «derrotado»

(Por Guillaume DECAMME, Alexander MARTINEZ.- AFP).- Lejos de considerarlo un fracaso, el líder opositor Juan Guaidó asegura que el alzamiento militar de la semana pasada en Venezuela reveló una «fractura» en la Fuerza Armada que tiene «al borde del colapso» al gobierno de Nicolás Maduro.

En una entrevista con la AFP en Caracas, Guaidó, reconocido como presidente encargado por medio centenar de países, no descarta una «salida de fuerza» con apoyo de Estados Unidos, aunque prefiere convencer a los militares de romper con el mandatario socialista en pro de una «transición acordada».

  • ¿Qué evitó que hubiese un quiebre en la Fuerza Armada el 30 de abril?

«Lo importante es que (el alzamiento) visibiliza claramente la ruptura en la Fuerza Armada. El régimen señala directamente, además, al director de inteligencia, general de división Christopher Figuera. Se visibiliza claramente el descontento que hay, no solamente en los altos mandos. Hoy Maduro sigue muy débil, cada vez más débil (…), solo que está en (el palacio presidencial de) Miraflores (…). Ya no confía ni siquiera en su alto mando, ya no confía ni siquiera en su entorno.

La gran ganancia (…) es que desde el director de inteligencia, quien fuera edecán de (el fallecido presidente Hugo) Chávez durante 12 años, hasta comandantes, sargentos (…) están absolutamente descontentos».

  • No hubo gran participación en las manifestaciones del sábado. ¿Hay síntomas de cansancio?

«La protesta se cumplió. Un gran objetivo era reencauzarla hacia la no violencia, cuando el régimen asesinó el 30 de abril y el 1 de mayo de manera brutal (…), para tratar de demostrar un control que ya no tienen.

Fue un éxito dado que (los militares) escucharon nuestro mensaje y no hubo represión en la mayoría de los puntos».

  • ¿Seguirá llamando a marchas?

«Sí, claro (…). No solamente vamos a anunciar marchas, sino también (…) paros escalonados, huelgas (…), hay que vencer el miedo».

  • ¿Qué rol jugó el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, el 30 de abril?

«A todos los funcionarios los hemos tratado de contactar (…). No venimos acá a torcer manos, sino a estrecharlas, a construir una transición. No le estamos pidiendo a los militares que se pongan del lado de una persona, les estamos pidiendo que se pongan del lado de la Constitución, del pueblo (…). Es el rol de todos los funcionarios que vamos a contactar, y no hablo específicamente por Vladimir o por algún otro en específico, porque estamos en dictadura y someter algún nombre en este momento va a ser sujeto de persecución, remoción o tortura».

  • ¿Hubo gente que no cumplió la palabra empeñada?

«Hubo gente que faltó por cumplir (…). No quiere decir que no lo hagan pronto. Estamos esperando que muchos más (…) cumplan con su país».

  • ¿Hay negociaciones con altos mandos militares?

«Hay conversación, que es distinto, con todos los funcionarios civiles y militares que están dispuestos a ponerse del lado de nuestra Constitución. Y son la mayoría».

  • ¿También con funcionarios de Maduro?

«Con todos los funcionarios que estén de acuerdo con ponerse del lado de la Constitución, el cese de la usurpación, construir la transición y tener una elección libre».

  • ¿Qué sabe de Figuera?

«Entiendo que está a resguardo, que ya ha tenido comunicación a través de una carta (…). Expresó malestar por la corrupción y buscó una alternativa».

  • ¿Qué pasa si no se da el quiebre militar?

«Nuestra gran apuesta es la transición democrática, elecciones libres. La presión militar y el rol de la Fuerza Armada es fundamental.

No estamos apostando solo por ese elemento, (pero) su participación favorecería muy rápidamente una transición».

  • ¿De qué depende que pida cooperación militar de Estados Unidos?

«Esa es la opción polémica.

Estamos haciendo todos los esfuerzos para lograr el cese de la usurpación y una transición democrática.

Hay una opción alternativa, una transición acordada, como ocurrió en 1958 cuando (el dictador) Marcos Pérez Jiménez es presionado por las Fuerzas Armadas y se construye una junta de gobierno que termina en elecciones libres.

La otra opción es una salida de fuerza que no tiene que ser con cooperación internacional (…). Puede ser netamente local, con el descontento que ya existe y es obvio en las Fuerzas Armadas».

  • ¿Cuál opción es la mejor?

«La que tenga menos costo social, que ya estamos pagando en muertes de nuestros niños por falta de comida o medicinas.

Ahora, ¿quién le pone costo a la transición? Un derrotado, aislado, solo, que no gobierna, Nicolás Maduro.

Responsablemente debemos evaluar todas las opciones, incluida la cooperación extranjera.

No debemos confundir medios con objetivos. ¿El objetivo cuál es? Generar estabilidad, gobernabilidad, atender la emergencia, producir una elección libre.

¿Cuales son los mecanismos? La protesta pacífica, que las Fuerzas Armadas se pongan del lado de la Constitución, evaluar la opción de cooperación internacional en todas sus etapas: diplomáticas, económicas, militares».

  • ¿Hay orden de detenerlo?

«Es un riesgo latente. Secuestrarme (equivaldría a) dar un golpe de Estado porque soy el presidente encargado. No nos amedrentamos (…). Están al borde del colapso».

  • ¿Es tan optimista como el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, quien dice que Maduro puede caer en cuestión de semanas?

«Soy muy optimista (…), estamos muy cerca de lograr el cambio en Venezuela».