Venezuela responsabilizó a Perú de actos violentos en su embajada en Lima

(RPP Noticias).- Un grupo de manifestantes se concentró en los exteriores de la embajada de Venezuela en Perú para expresar su rechazo a un segundo mandato del presidente Nicolás Maduro. Pasado el mediodía, se registraron algunos hechos de violencia que fueron captados por las cámaras de seguridad de la cancillería.

El canciller venezolano, Jorge Arreaza, responsabilizó al Gobierno del Perú “ante cualquier consecuencia contra (el) personal diplomático y Embajada en Lima”. A través, de Twitter, la Embajada de Venezuela en Perú publicó un video en el que se muestra como un grupo de personas derriba una de las puertas de acceso al sitio.

Por medio de redes sociales, varios venezolanos residentes en Perú convocaron una protesta a las afueras de la sede diplomática para la juramentación de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela (2019-2025).

Hasta el momento, la Cancillería del Perú ni el ministro de Relaciones Exteriores, Néstor Popolizio, se han manifestado ante las acusaciones de Jorge Arreaza, quien pidió que se cumpla la Convención de Viena. El artículo 22 de dicho acuerdo establece que las sedes diplomáticas «son inviolables».

Polémica en Bolivia por la asistencia de Evo Morales a la investidura de Maduro

La Paz.- (EFE).- La asistencia del presidente de Bolivia, Evo Morales, a la nueva investidura de su par de Venezuela, Nicolás Maduro, y el respaldo expresado a ese Gobierno desató polémica entre la oposición, que criticó la postura del Ejecutivo boliviano, y este, que ha justificado su viaje a Caracas.

Los principales líderes opositores bolivianos han criticado el respaldo a Maduro que hoy expresó Morales en Twitter en nombre de su país y su presencia en la investidura.

Uno de los críticos fue el exmandatario y candidato presidencial Carlos Mesa, quien escribió en la misma red social que «probablemente el presidente Morales cree en la ‘legitimidad’ de Maduro, pero no puede hablar a nombre del pueblo boliviano que mayoritariamente repudia al gobierno dictatorial e ilegítimo de Venezuela».

También por esa vía, el senador opositor y candidato Oscar Ortiz opinó que el apoyo de Morales a Maduro «implica la complicidad con una dictadura y mancha el nombre de Bolivia».

Ortiz anunció que si gana las elecciones generales de octubre próximo, su país se retirará del bloque bolivariano Alba y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y se unirá al Grupo de Lima, crítico con el Gobierno de Maduro, «para defender la democracia».

El expresidente de Bolivia Jorge Quiroga (2001-2002) pidió «perdón» a Venezuela por el respaldo de Morales a Maduro y opinó que «esto deshonra la causa libertaria» de Simón Bolívar y «no representa el sentimiento mayoritario de Bolivia».

Además de Evo Morales, acudieron a la investidura de Maduro los mandatarios de Nicaragua, Daniel Ortega; Cuba, Miguel Díaz-Canel; El Salvador, Salvador Sánchez Cerén; Osetia del Sur, Anatoli Bibílov; y Abjasia, Raul Jadyimba (los dos últimos países no reconocidos por Naciones Unidas).

En una rueda de prensa en La Paz, el ministro de la Presidencia, Alfredo Rada, replicó a las críticas de los opositores, a quienes tildó de «comparsa de la derecha».

Rada justificó que Morales «está en Venezuela hoy no solo por su compromiso ideológico sino también en cumplimiento» de lo que señala la Constitución boliviana sobre la paz y el respeto a la soberanía de los Estados.

El ministro también defendió que Maduro «ha sido elegido en las urnas» y, le guste o no a la oposición boliviana, «es un gobierno democrático, legítimo y constitucionalmente elegido».

La legitimidad del segundo mandato de Maduro ha sido cuestionada por la oposición venezolana y numerosos gobiernos extranjeros, que no reconocen los resultados de las elecciones de mayo pasado, en las que el venezolano fue reelegido con cerca del 70 % de los votos.

En esta contienda no participaron los principales dirigentes del antichavismo, pues habían sido inhabilitados políticamente.

Líder brasileña dice que la izquierda terminará de hundirse por el apoyo a Maduro

Río de Janeiro.- (EFE).- La ex candidata presidencial brasileña Luciana Genro, una de las principales dirigentes del izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL), afirmó hoy que la izquierda terminará de hundirse en Brasil si insiste en apoyar al cuestionado presidente venezolano, Nicolás Maduro.

Genro, que en octubre fue elegida diputada regional en el sureño estado de Río Grande do Sul, criticó la decisión de la presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), Gleisi Hoffmann, de acudir este jueves a la toma de posesión de Maduro para manifestar el apoyo del mayor partido brasileño de izquierda al presidente venezolano.

«Gleisi representó al PT en la posesión de Maduro y, de paso, le dio una mano a aquellos que quieren liquidar la izquierda», afirmó Luciana Genro en un mensaje en su cuenta en Twitter en el que alegó que el presidente venezolano carece de legitimidad.

«Tan sólo una izquierda enmohecida apoya a Maduro a estas alturas. Hace mucho tiempo que dejó de ser un Gobierno progresista», agregó Genro, una de las diputadas que en 2005 lideró un cisma en el seno del PT, liderado por el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que terminó con el nacimiento del PSOL.

Mientras estuvo en el poder (2003-2016) en Brasil, primero con Lula y después con Dilma Rousseff, el PT mantuvo un firme apoyo al Gobierno de Hugo Chávez y a Maduro como su sucesor.

Para Genro, la izquierda, que sufrió un duro golpe en Brasil al ser derrotada por el ultraderechista Jair Bolsonaro en las elecciones presidenciales de octubre, seguirá perdiendo apoyo en el país por mantener el apoyo a un presidente cuya legitimidad es poco reconocida internacionalmente.

«Pero que nadie piense que, por posicionarme contra Maduro, le estoy dando apoyo a una intervención imperialista. Maduro no tiene más legitimidad ante su pueblo pero no es el imperialismo el que tiene que derribarlo», aclaró la dirigente izquierdista, que fue la cuarta candidata más votada en las presidenciales de 2014.

Genro rechazó la «injerencia» en los asuntos de Venezuela promovida tanto por el Grupo de Lima como por el presidente estadounidense, Donald Trump.

El Grupo de Lima, formado por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía, aprobó la semana pasada, con la única excepción de la delegación mexicana, una declaración en la que anunció que esos países no reconocerán al nuevo Gobierno de Maduro.

El Gobierno de Trump, por su parte, anunció este jueves que no reconoce la «toma de posesión ilegítima de la dictadura» del presidente venezolano, y que incrementará su presión sobre ese «régimen corrupto».

Tanto Brasil como la mayoría de los países de América Latina, Estados Unidos y la Unión Europea (UE) decidieron no enviar representantes a la investidura de Maduro.

«Seguimos sosteniendo que los Maduro y los Ortegas (en referencia al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega) deben irse pero son los trabajadores y los pueblos de Venezuela y Nicaragua los que deben movilizarse hasta sacárselos de encima y, sin ningún tipo de injerencia externa, decidir su futuro», agregó la fundadora y dirigente del PSOL en otro mensaje que publicó en español.

La líder izquierdista es hija de Tarso Genro, uno de los principales ideólogos del PT y que fue ministro de Educación, de Relaciones Institucionales y de Justicia en los gobiernos de Lula, así como gobernador de Río Grande do Sul y alcalde de Porto Alegre.

La ONU seguirá trabajando con Venezuela durante el segundo mandato de Maduro

Naciones Unidas.- (EFE).- La ONU aseguró hoy que va a seguir trabajando con el Gobierno de Venezuela durante el segundo mandato de Nicolás Maduro y recalcó que no es su tarea reconocer o no reconocer a jefes de Estado.

«Hemos visto las decisiones tomadas por un número de países. El secretario general, la Secretaría, no nos dedicamos a reconocer a jefes de Estado o a no reconocer a jefes de Estado», dijo el portavoz Stéphane Dujarric en su conferencia de prensa diaria.

Dujarric respondió así al ser preguntado por la postura de varios Gobiernos latinoamericanos, de Estados Unidos o de la Unión Europea, que han repudiado la investidura de Maduro.

Según el portavoz, la ONU está siguiendo de cerca la situación y, como principio, siempre es favorable al diálogo y, específicamente, al diálogo regional.

«Nosotros continuaremos trabajando con el Gobierno de Venezuela, notablemente en el marco de asistencia al desarrollo, en alimentación, salud, seguridad y nutrición», señaló Dujarric.

El portavoz recordó que el jefe de la ONU, António Guterres, ha pedido repetidamente un «diálogo político inclusivo» en Venezuela y ha apoyado iniciativas en ese sentido.

«El secretario general sigue disponible para ayudar de cualquier forma», aseguró.

Maduro juró hoy su segundo período de gobierno, que le mantendrá en el poder hasta 2025, en medio de acusaciones de ilegitimidad por la forma en que consiguió la reelección.

En Washington, la Organización de Estados Americanos (OEA) acordó «no reconocer la legitimidad del período del régimen de Nicolás Maduro a partir del 10 de enero de 2019», y llamó a que se celebren nuevos comicios «en una fecha cercana» con observación internacional.

Mientras, Estados Unidos anunció que no reconocerá la toma de posesión y que incrementará la presión sobre el Ejecutivo venezolano.

La OEA no reconoce el nuevo mandato de Maduro y pide nuevos comicios

Washington.- (EFE).- La Organización de Estados Americanos (OEA) no reconoció hoy la legitimidad del segundo mandato del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, pidió convocar nuevos comicios e instó a sus miembros a adoptar medidas que permitan contribuir al restablecimiento del orden democrático en ese país.

Poco después de que Maduro jurara hoy para un segundo período de seis años, el organismo interamericano instaló una reunión extraordinaria de su Consejo Permanente para discutir una resolución presentada por Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, Perú y Paraguay.

El documento fue respaldado por 19 países, entre ellos 13 de los 14 integrantes del Grupo de Lima, Estados Unidos, República Dominicana, así como Bahamas, Barbados, Jamaica y Haití.

Por su lado, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas, Surinam y Dominica votaron en contra, mientras que México, San Cristóbal y Nieves, Trinidad y Tobago, Uruguay, Antigua y Barbudas, Belice y El Salvador se abstuvieron.

La reunión del Consejo, ahora bajo la Presidencia rotatoria de El Salvador, fue rechazada por la delegación de Venezuela, liderada por el embajador Samuel Moncada, como un «acto hostil e inamistoso».

«No reconoceremos ninguna decisión que pudiera adoptarse en esta reunión», apuntó Moncada, quien es viceministro para América del Norte y embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas.

Al responder a la resolución, Moncada la consideró «una insensatez jurídica, un abuso de poder, un crimen de agresión y un golpe de Estado».

El embajador de Nicaragua, Denis Moncada, secundó la posición venezolana y advirtió de que la reunión supuso una «violación» a la Carta de la OEA.

En otro momento de la sesión, Moncada denunció la intención de aplicar un «cinturón de aislamiento democrático» a Venezuela para justificar un atentado contra Maduro o una intervención en ese país.

La delegación argentina, encabezada por la embajadora Paula María Bertol, planteó aplicar la Carta Democrática Interamericana en Venezuela y subrayó que «el prestigio y la relevancia de la OEA» están en juego.

El representante de Ecuador, Carlos Alberto Játiva, cuyo país respaldó la declaración en contra del Gobierno de Maduro, puntualizó que «solo los venezolanos pueden resolver sus desencuentros políticos».

México, que tomó distancia de la declaración emitida el pasado 4 de enero por el Grupo de Lima sobre el nuevo mandato de Maduro y hoy se abstuvo en la votación, manifestó su disposición a apoyar iniciativas encaminadas a que el pueblo de Venezuela encuentre una solución a sus diferencias.

En declaraciones a los periodistas, el embajador de Estados Unidos ante la OEA, Carlos Trujillo, aseguró que Washington tiene «un compromiso» con el pueblo venezolano y que hará «todo lo posible» para que «regrese la democracia» al país caribeño.

En la resolución aprobada este jueves, los países integrantes de la OEA acordaron «no reconocer la legitimidad del período del régimen de Nicolás Maduro a partir del 10 de enero de 2019».

Además, llamaron «a la realización de nuevas elecciones presidenciales con todas las garantías necesarias», en una fecha cercana y «con presencia de observadores internacionales».

Pero reafirmaron que «solo a través de un diálogo» se podrán acordar las condiciones para un nuevo proceso electoral.

Los integrantes del organismo demandaron «la inmediata e incondicional liberación de todos los presos políticos» y urgieron al «régimen venezolano» a que permita el «inmediato ingreso de ayuda humanitaria» para su pueblo.

Asimismo, instaron a que sus Estados miembros y observadores permanentes que adopten las «medidas diplomáticas, políticas, económicas y financieras» que consideren para «contribuir a la restauración del orden democrático» en Venezuela.

En el documento acordaron «expresar la activa solidaridad con el pueblo venezolano y su compromiso de mantener bajo seguimiento la situación» del país, así como «apoyar medidas diplomáticas que faciliten la restauración de las instituciones democráticas y el pleno respeto a los derechos humanos».

En junio del año pasado, la OEA aprobó en su Asamblea General una resolución que abrió la puerta a la suspensión de Venezuela del organismo y declaró ilegítima la reelección de Maduro.

El Gobierno de Maduro pidió dejar la OEA el 28 de abril de 2017, una salida que se hará efectiva en este 2019.

Maduro ordena ejercicios militares y pide «revolución» en las Fuerzas Armadas

Caracas.- (EFE).- El presidente venezolano, Nicolás Maduro, dijo hoy que ordenó a los altos mandos realizar ejercicios militares dentro de un mes, al tiempo que pidió una «revolución» en las Fuerzas Armadas, días después de un incidente de la Armada con dos buques de prospección petrolera en la frontera con Guyana.

«He dado la orden (…) para que hagamos las primeras operaciones integrales cívico militares de defensa nacional (…), toda la Fuerza Armada desplegada defendiendo el territorio, unida con el pueblo defendiendo nuestra patria», dijo Maduro en un acto con militares horas después de jurar de nuevo como presidente.

El mandatario añadió que los ejercicios se realizarán entre los próximos 10 y 15 de febrero, y coincidirán con las celebraciones por el bicentenario del Congreso de Angostura, donde se creó la primera Constitución del país.

Maduro dijo también que en los próximos 6 años de su segundo mandato, cuya legitimidad niegan la oposición y diversos países, se debe «profundizar la revolución» en las fuerzas castrenses, que esta misma jornada le juraron lealtad.

Aunque no adelantó cómo se debe aplicar esta revolución, sí dijo que atañe a «la doctrina» militar y el sistema de armas, que tiene en Rusia y China a sus principales proveedores.

Además, pidió que la milicia, un cuerpo con más de un 1,6 millones de combatientes según ha informado en el pasado el propio Maduro, sea integrado de alguna manera «en su entrenamiento (y) despliegue a las fuerzas profesionales».

Estas declaraciones surgen tras el incidente entre la Armada de Venezuela y dos buques de la empresa Exxon Mobil, que exploraban, a finales de diciembre, aguas que el país caribeño y Guyana reclaman como suyas.

Maduro volvió a referirse hoy al asunto, que culminó con la expulsión de los buques de la zona que Venezuela asegura le pertenece, y señaló que se trató de una «jugada imperialista de provocación» y una «incursión ilegal en mar jurisdiccional venezolano».

En ese sentido, llamó a «incrementar el poder militar de la nación» así como a trabajar en «la actualización impecable del sistema de armas adaptado a la doctrina de guerra de todo el pueblo para defender la soberanía nacional».