Exministro boliviano pide a Bolsonaro que retire invitación a Evo Morales

Miami.- (EFE).- El exministro boliviano Carlos Sánchez Berzaín solicitó hoy al mandatario electo de Brasil, Jair Bolsonaro, que no invite a su investidura al presidente de Bolivia, Evo Morales, por ser un «dictador» y liderar «un régimen de crimen organizado».

«Que tres dictadores de Cuba, Venezuela y Nicaragua no sean invitados a la investidura del Presidente democrático de Brasil y Morales sí, sería un premio y un gran beneficio para el dictador asistente (Morales) que seguirá simulando una legitimidad de democracia que no tiene», dice Sánchez Berzaín en una carta dirigida a Bolsonaro.

En la carta, a la que Efe tuvo acceso, el exministro asilado en EE.UU. desde 2003 cita un tuit de Bolsonaro en el que anunció el 16 de diciembre que no estarán en su investidura los representantes de «regímenes que violan las libertades de sus pueblos y actúan abiertamente contra el futuro Gobierno de Brasil por afinidad ideológica con el grupo derrotado en las elecciones»

A juicio de quien era ministro de Defensa cuando en octubre de 2003 el entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada renunció en medio de una crisis política y social, Morales ha incurrido en «violaciones tan o más graves (que Cuba, Nicaragua y Venezuela) y actúa abiertamente contra el Brasil y su futuro gobierno».

El hoy director ejecutivo del Instituto Interamericano para la Democracia, con sede en Miami, enumera en su carta una lista de hechos por los que cree que Bolsonaro debería «revisar y revocar» la invitación a Morales.

Violaciones de los derechos humanos, falta de división e independencia de poderes, inexistencia de estado de derecho e institucionalización de la «persecución política judicializada», son algunas de las acusaciones de Sánchez Berzaín a Morales.

«Como consecuencia hay mas de una centena de presos políticos y mas de 1.200 exiliados políticos (la mayoría de estos refugiados en Brasil)», subraya quien se identifica como «exiliado boliviano» al final de la misiva.

Además acusa a Morales del asesinato de 89 personas en «más de 20 masacres» y de convertir a Bolivia en un «narco-Estado», con más de 50.000 hectáreas de cultivos ilegales, que «ha inundado de droga la región».

Además menciona el hecho de que después de casi 13 años continuos en el poder, pese a haber sido «electo por un periodo de 5 años sin derecho a reelección consecutiva», Morales quiere ser candidato en las elecciones de 2019 aunque los bolivianos dijeron «no» a más reelecciones en un referéndum celebrado en 20916.

«Con fallo infame del Tribunal Constitucional y manipulaciones del Tribunal Supremo Electoral -ambos bajo su control- Morales se ha habilitado como candidato. Hoy en Bolivia existen mas de 200 ciudadanos en huelga de hambre y movilizaciones populares exigiendo respeto» al resultado del referendo, agrega.

La carta menciona otras razones por las que su autor cree que no debería estar invitado a la investidura, el próximo martes.

En el capítulo de la corrupción, Sánchez Berzaín señala: «Es urgente Señor Presidente que todas las cuestiones relativas a contratos, sobreprecios, sobornos e implicaciones de funcionarios de Bolivia y Brasil, desde que el Partido de los Trabajadores tomó el Gobierno, sea pública, pues si su entrega continúa de Gobierno a Gobierno Evo Morales seguirá ocultándola».

El exministro subraya al final de su carta que «los regímenes dictatoriales castrochavistas en las Américas son Cuba, Venezuela, Nicaragua y BOLIVIA (en mayúsculas), que con los mismos mecanismos y crímenes, concertados y articulados entre sí, oprimen a sus pueblos y amenazan a las democracias como la de Brasil».

Debajo de la firma aparece: «Exiliados bolivianos que han conocido el texto de esta carta se encuentran impedidos de firmarla por las restricciones que su condición de refugiados les impone en países de América Latina como Brasil, Perú y Paraguay».

Piden convocar una reunión en la OEA el 10 de enero para desconocer a Maduro

Washington.- (EFE).- EE.UU. y otros miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) pidieron la convocatoria de una reunión del Consejo Permanente para el 10 de enero con el fin de debatir sobre la legitimidad del actual presidente venezolano, Nicolás Maduro, que volverá a tomar posesión de su cargo ese día.

Según informaron hoy a Efe fuentes diplomáticas, la solicitud para la convocatoria ya ha sido cursada formalmente y solo queda que responda a esa petición El Salvador, país que asumirá la Presidencia del Consejo Permanente el 1 de enero y en el que gobierna una fuerza política de izquierdas.

En una entrevista con Efe este mes, el embajador de EE.UU. ante la OEA, Carlos Trujillo, ya adelantó que pediría la convocatoria de un Consejo Permanente el 10 de enero con el fin de debatir desde una «perspectiva regional» sobre los desafíos humanitarios en Venezuela y el escenario que se abre con la renovación del mandato de Maduro.

«No vamos a tener todos la misma respuesta, pero es importante tener una conversación sobre el no reconocimiento de las elecciones. ¿Qué significa desde una perspectiva diplomática? Todos los países tendrán una respuesta diferente», consideró entonces Trujillo.

Maduro, que está en el poder desde 2013, fue reelegido presidente el pasado 20 de mayo en unas elecciones no reconocidas por la mayor parte de la comunidad internacional y, por tanto, ahora se abre un escenario incierto en el que los países deben decidir si mantienen o cortan relaciones diplomáticas con su Gobierno.

El Grupo de Lima, integrado por una docena de naciones que consideran rota la democracia en Venezuela y que EE.UU. apoya desde fuera, se reunió en Bogotá el pasado 31 de octubre para analizar posibles opciones a partir del 10 de enero, pero no anunció ninguna decisión sobre la renovación del mandato de Maduro.

El Gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump, aún no ha especificado si romperá relaciones con el Ejecutivo venezolano después del 10 de enero.

Sin embargo, los senadores Marco Rubio y Bob Menéndez han pedido a Trump que declare «ilegítimo» a Maduro y que reconozca como «única institución legítima» a la Asamblea Nacional (AN), controlada por la oposición desde 2016 y que el chavismo ha tratado de sustituir con la oficialista Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

Frente a ello, Maduro ha avisado de que no aceptará ningún «chantaje» diplomático, ante la posibilidad de que algunas naciones decidan retirar a sus embajadores.

El 10 de enero, Maduro volverá a asumir el cargo por un periodo de seis años, es decir, hasta 2025.

Ejecutados en Japón dos condenados a muerte y más de cien esperan su destino

Tokio.- (EFE).- Las autoridades japonesas ejecutaron hoy a dos condenados a muerte, en el primer ajusticiamiento desde julio pasado y mientras más de cien reos están en el corredor de la muerte esperando su destino.

«El pueblo japonés considera que es inevitable tener la pena de muerte para los crímenes extremadamente crueles y viles», afirmó el ministro de Justicia, Takashi Yamashita, al dar detalles de estos hechos en una rueda de prensa.

«Se debe discutir bien sobre la abolición de la pena de muerte», insistió el ministro, que asumió sus funciones en octubre pasado, tras la última remodelación del gabinete del conservador Shinzo Abe.

Los ejecutados hoy fueron dos hombres, Keizo Okamoto, de 60 años, miembro de la Yakuza o el crimen organizado japonés, y un antiguo asesor financiero, Hiroya Suemori, de 67 años.

Ambos habían sido condenados a la pena capital por el atraco y el posterior asesinato de dos personas en la prefectura de Osaka en 1988.

«El caso fue extremadamente cruel e hizo temblar a la sociedad japonesa», afirmó el ministro Yamashita.

Los dos condenados a la horca habían secuestrado al presidente de una empresa de inversión, de 43 años, a quien previamente habían exigido 100 millones de yenes (792.000 euros al cambio actual).

Después de recibir el dinero, los dos delincuentes utilizaron un cable de televisión para ahogar al secuestrado. También fue asesinado, igualmente con un cable, un empleado de la misma empresa de inversión.

Los dos cadáveres fueron cubiertos con hormigón y abandonados en un bosque de la prefectura de Kioto.

El ministro dijo que este martes ordenó la ejecución de ambos reos después de estudiar «con mucho cuidado» si existía algún factor que podría impedirlo, incluyendo una posible revisión del juicio, lo que estaba descartado.

Okamoto y Suemori fueron ahorcados hoy en un penal de Osaka, donde estaban recluidos después de recibir su condena en 2004, con el cumplimiento de la sentencia aplazado hasta hoy.

Se trata del primer ajusticiamiento de condenados a muerte desde los que se llevaron a cabo en julio pasado, en dos tandas.

El día 6 de ese mes fueron ejecutados siete integrantes de la secta Verdad Suprema que atacó con gas sarín el metro de Tokio en 1995, entre ellos el líder del grupo, Shoko Asahara.

El 26 de julio fueron ajusticiados seis miembros de esa misma secta condenados a la pena capital por los mismos hechos, los últimos de ese grupo que recibieron la condena a muerte.

La secta fue responsable de un ataque considerado como uno de los primeros atentados de terrorismo moderno y el más mortífero en la historia de Japón.

El ataque mató a trece personas, decenas más quedaron en estado casi vegetativo y hubo 6.300 intoxicados.

En lo que va de año han sido ejecutados en Japón quince condenados a la pena capital. Se trata del número mayor de ajusticiados desde 2008.

Todavía quedan en las cárceles del país 110 reos condenados a muerte, de los cuales 86 están pendientes de la revisión de su proceso judicial.

Japón es frecuentemente criticado por mantener la pena de muerte, y organizaciones como la Federación de Asociaciones de Abogados han pedido su abolición y su reemplazo por cadena perpetua.

Pero el ministro de justicia cree que eso es «inapropiado» y considera que es un recurso que cuenta con el respaldo de las encuestas.

«Se deben considerar las condiciones diferentes de cada país, y tomaremos una decisión apropiada para hacer justicia», afirmó Yamashita.

Guerra comercial con EEUU revela tensiones en el Buró político del PC chino

(Por.- Patrick BAERT. AFP).- Bajo presión por la guerra comercial con Estados Unidos, el presidente chino, Xi Jinping, impuso una reunión de autocrítica en la cumbre del poder, revelando una rara señal de tensiones dentro del Buró político del régimen comunista.

Funcionarios de alto rango fueron llamados a «estudiar inmediatamente» los discursos de Xi y a «disciplinarse ellos mismos, sus familias y colaboradores».

Xi Jinping parece haber reprendido entre martes y miércoles a los miembros del Buró político del Partido Comunista Chino (PCC), el cenáculo de 25 personas que dirige al país más poblado del mundo.

Un viejo ritual de los regímenes comunistas, actualizado por Xi, los líderes de mayor jerarquía tuvieron que realizar «autocríticas a la luz de su trabajo y la aplicación de las instrucciones» del presidente, según un balance de la reunión a puertas cerradas difundido este jueves por agencia de prensa oficial, Xinhua.

Para el sinólogo Willy Lam, de la universidad china de Hong Kong, Xi impuso de esta manera «un test de lealtad» a quienes integran la cima del régimen, pero admitiendo al mismo tiempo «la existencia de tensiones en su seno».

«Es reconocer abiertamente que algunos no han demostrado una lealtad total», observa.

La reunión del Buró político tuvo lugar en momentos en que China enfrenta una guerra comercial, lanzada en el verano boreal por el presidente estadounidense Donald Trump, y una fuerte desaceleración de su economía.

En una cumbre del G20 a principios de diciembre en Buenos Aires, Xi obtuvo del presidente de Estados Unidos un plazo de tres meses para alcanzar un acuerdo comercial. Según la agencia Bloomberg, los negociadores estadounidenses son esperados el 7 de enero en Pekín.

Para Lam, Xi está siendo desafiado por su propio régimen por haber subestimado la determinación de Trump y no haber visto venir los aumentos arancelarios que penalizan en particular a las regiones exportadoras del este y sur del país, y a sectores como la industria de alta tecnología.

  • ‘Falta de confianza’ –

Xi Jinping «se encuentra bajo una enorme presión para que alcance un compromiso con Trump» antes de la fecha límite de principios de marzo, comenta el sinólogo.

Esta fecha también coincidirá con la sesión plenaria anual del Parlamento chino, en la cual el hombre fuerte de Pekín corre el riesgo de quedar bajo el fuego de las críticas de los representantes de las regiones y sectores más afectados por las tensiones comerciales.

En la negociación sino-estadounidense, «Donald Trump está bien posicionado para aprovechar el debilitamiento de Xi», analiza Lam.

Xi Jinping logró en marzo pasado introducir su «Pensamiento» en la Constitución del país y abolir la limitación de los mandatos presidenciales. A veces es considerado el dirigente más poderoso que ha tenido China desde la era de Mao Zedong (1949-1976).

Pero, sin el prestigio del fundador de la República Popular, «él (Xi) no se siente seguro y, para decir las cosas con franqueza, revela falta de confianza en sí mismo», señala el politólogo independiente Hua Po, desde Pekín. «Siempre tiene el temor de que alguien intente rebelarse», agrega.

En este contexto, «centralizar aún más el sistema y exigir la total obediencia a su poder es la única manera de enfrentar los desafíos internos y externos», resume.

Otra señal de nerviosismo es que la tradicional reunión de otoño del Comité Central del PCC, el «parlamento del partido», no tuvo lugar este año.

El líder supremo temía que hubiera «demasiadas preguntas hostiles», supone Lam.

Entretanto, hasta la prensa oficial ha cambiado su tono y reconoce que la situación económica «es muy grave», subraya Hua Po, aunque las principales estadísticas por ahora no revelan nada alarmante.

«Muchas empresas cierran sus puertas y el número de desocupados está creciendo rápidamente», destaca el politólogo. Xi Jinping «ha decepcionado las expectativas de la gente y esta desilusión podría convertirse en desesperación», advierte.

Una delegación turca viaja a Moscú para negociar sobre Siria tras la retirada de EEUU

Estambul.- (EFE).- Una delegación turca liderada por el ministro de Exteriores, Mevlüt Çavusoglu, viajará el sábado a Moscú para coordinar con el Gobierno ruso la actuación de los ejércitos de ambos países en Siria durante la anunciada retirada de las tropas estadounidenses del país árabe, informa hoy el diario turco Aksam.

«Esta delegación irá el sábado, es lo que se ha acordado con Rusia», dijo a la prensa Ömer Çelik, portavoz del partido Justicia y Desarrollo (AKP), que gobierna Turquía desde 2002.

Detalló que junto a Çavusoglu, viajarán también el ministro de Defensa, Hulusi Akar, el jefe de los servicios secretos turcos (MIT), Hakan Fidan, y el portavoz de Presidencia, Ibrahim Kalin.

«Mantendrán conversaciones. Después de estas conversaciones podrá haber una conversación telefónica (supuestamente entre el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y su homólogo ruso, Vladímir Putin), indicó el portavoz.

«Se planificará un programa para una reunión entre nuestro presidente y Putin», dijo Çelik, sin dar mayores detalles sobre los temas concretos que prevé abordar la delegación turca en Moscú.

Las reuniones se inscriben en la nueva situación creada por la retirada de las tropas estadounidenses de Siria, anunciada la semana pasada por Washington, recordó el portavoz.

Çelik añadió que Turquía continuará con sus esfuerzos diplomáticos respecto a Siria, tanto en el marco de las negociaciones de Astaná con Rusia e Irán, como en Ginebra.

Aunque Moscú apoya al régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, y Ankara trabaja en estrecha alianza con las milicias que lo combaten, los dos países llevan meses coordinando la presencia de sus tropas en Siria para evitar enfrentamientos.

«Desde luego hemos compartido con nuestros aliados la perspectiva de lucha contra el terrorismo que plantearemos durante y después de la retirada (de EEUU)», dijo el portavoz.

Si bien Turquía ha prometido continuar la lucha contra el Estado Islámico (Dáesh) en Siria, también ha señalado que su objetivo principal es expulsar de la región a las milicias kurdosirias Unidades de Protección del Pueblo (YPG), hasta ahora aliadas de Washington en la lucha contra el Dáesh.

Ankara considera a las YPG terroristas por sus vínculos con el proscrito Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), la guerrilla kurda activa en Turquía.

Çelik anunció también que el asesor de Seguridad del Gobierno estadounidense, John Bolton, viajará a Turquía en visita oficial «después de Año Nuevo», sin especificar fecha.

Temblor seguido por una treintena de réplicas se sintió en gran parte de Venezuela

(AFP).-

Un fuerte temblor seguido por una treintena de réplicas remeció Caracas y varios estados de Venezuela la madrugada de este jueves, causando agrietamientos en algunas edificaciones, informaron las autoridades.

«No hay reporte de lesionados o fallecidos», dijo a periodistas el director de Protección Civil, Randy Rodríguez, indicando que el sismo fue sentido en 14 de los 24 estados del país.

El movimiento se registró a las 04H59 locales (08H59 GMT) y tuvo una magnitud de 4,9, según la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis).

Su epicentro fue localizado a 12 kilómetros al noroeste de Valencia (norte, estado Carabobo) y tuvo una profundidad de 9,4 kilómetros, añadió la entidad.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) calculó en 5,6 la magnitud.

El temblor dañó fachadas de algunas viviendas en Valencia (170 km al oeste de Caracas), donde algunos edificios residenciales también terminaron con grietas, según imágenes publicadas por Protección Civil y usuarios de Twitter.

«Se registran afectaciones menores en tres municipios del estado Carabobo», informó Rodríguez.

El fenómeno causó gran susto en ciudades como Caracas, donde decenas de personas bajaron de los edificios tras la sacudida. Hasta la tarde se habían sentido unas 28 réplicas, la más fuerte de magnitud 4,8, de acuerdo con Protección Civil.

«Mi cama se movió bastante, me asusté mucho. Los perros ladraban y mis vecinos bajaron a la calle porque luego se sintieron más temblores», dijo a la AFP Karina Salcedo, residente de la capital.

En Valencia, epicentro del temblor, «la sacudida se sintió fuerte», contó el sacerdote Wilfredo Corniel.

Las autoridades llamaron a la calma. «A mí también me despertó, la cama se movía (…) pero no hay nada que lamentar, los 14 municipios están en calma», comentó el gobernador de Carabobo, Rafael Lacava.

El pasado 5 de diciembre otro sismo de magnitud 4,6 se registró en la localidad de San Felipe, estado Yaracuy (norte), alcanzando Caracas y varios estados.

Mientras que el pasado 21 de agosto un prolongado terremoto de magnitud 7,3, según el USGS, sacudió a Venezuela y Trinidad y Tobago causando pánico, sin dejar víctimas aunque sí daños.

Ese temblor, registrado inicialmente como de 6,3 por Funvisis y rectificado a 6,9 más tarde, es hasta ahora uno de los más fuertes ocurridos en Venezuela.