Tomado: El Ciudadano
Quito (Pichincha).- El plan de contingencia que se pondrá en práctica para los estudiantes de las 14 universidades suspendidas este jueves por falta de calidad académica, costará al estado $60 millones de dólares, según cifras oficiales del Consejo de Educación Superior (CES).
El Plan, que se ejecutará desde este 2012 hasta el 2017 requiere de una inversión de $21 millones en el primer año.
El programa contempla que los estudiantes que están cursando los últimos años de las diversas carreras,lo harán en sus universidades de origen, para lo cual existe un plazo de un año calendario desde hoy.
Los alumnos que hayan aprobado 50 créditos y que les falta más de un año para culminar la carrera tiene dos opciones: Continuar sus estudios de tercer nivel en otra institución, en la carrera vigente o en alguna afín para lo cual deben homologar materias; o, que se acojan a las carreras de titulación especial dando exámenes de ubicación.
Los alumnos interesados en aplicar al plan de contingencia pueden registrarse en la página web www.senescyt.gob.ec desde el próximo lunes 16 de abril.
La mañana de este jueves cuando acudían a sus clases, muchos estudiantes se encontraron con los sellos de clausura en las puertas de sus universidades, algunos, denunciaron irregularidades administrativas, como que las últimas pensiones las habían depositado en cuentas personales y no de la universidad.
La desinformación e incertidumbre de decenas de alumnos, los llevó hasta el Palacio de Carondelet, donde manifestaron su rechazo a la decisión del Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces), que tras una exhaustiva evaluación, determinó que los centros de educación superior suspendidos tienen una condición “no aceptable” de calidad académica.
Una comitiva de 14 alumnos de las diversas universidades fue recibida en el salón azul del Palacio de Carondelet, por el asesor del Presidente de la República, Mario Latorre, con el objetivo de escuchar sus inquietudes y despejar sus dudas respecto al plan de contingencia.
La mayoría de los delegados de las universidades, coincidieron en la necesidad de cambiar las administraciones de los centros de educación superior en los que estudian, aunque les genera duda que el plan de contingencia les beneficie.
Las interrogantes más recurrentes fueron de alumnos que cursan el último año de sus carreras, sobre la validación de sus títulos profesionales.





