Muere el derrocado presidente de Egipto Hosni Mubarak

(Redacción La Voz de América).- El derrocado expresidente egipcio Hosni Mubarak murió a los 91 años, según informó el martes la televisión local. Tenía 91 años.

Su fallecimiento llega semanas después de que fuera sometido a una cirugía por razones no especificadas. La televisión estatal dijo que Mubarak murió en un hospital de El Cairo debido a complicaciones de salud. Otros detalles no fueron informados.

Mubarak gobernó Egipto durante 30 años. Fue derrocado por protestas masivas contra su gobierno en 2011, en un proceso que se conoció como Primavera Árabe .

Estuvo encarcelado durante años luego del levantamiento, pero fue liberado en 2017 luego de ser absuelto de la mayoría de los cargos. Mubarak era un piloto de la fuerza aérea de 24 años cuando el ejército derrocó al rey Farouk en 1952.

Como presidente, Mubarak envió al ejército a sofocar a los amotinados en la década de 1980, y también reparó las relaciones con los estados árabes después de la paz de Sadat con Israel. En 1989, Egipto fue readmitido en la Liga Árabe, que trasladó su sede a El Cairo.

Sus políticas irritaron a muchos en el Medio Oriente. Después de que los islamistas de Hamas tomaron el control en la Franja de Gaza, adyacente a Egipto, en 2007, Mubarak respaldó el bloqueo israelí del territorio.

Aunque el presidente de Túnez fue derrocado previamente, la caída de Mubarak impactó al mundo árabe.

Fue el único líder derrocado durante la Primavera Árabe que fue a parar a la cárcel. Junto con su exjefe de seguridad en junio de 2012 fue encontrado culpable y condenado a cadena perpetua por no evitar el asesinato de unos 900 manifestantes durante los 18 días que se alzaron contra su régimen autocrático en 2011. Finalmente fue liberado.

(Con información de Reuters y AP)

Afganistán y Venezuela entre los temas abordados por Trump en India

(Redacción La Voz de América).- En una conferencia de prensa al final de su visita a India el martes, el presidente Donald Trump habló sobre una variedad de temas, desde Afganistán hasta Venezuela.

Con respecto a Venezuela dijo que la gente en el país sudamericano no tiene alimentos ni medicinas. “No nos gusta lo que está pasando en Venezuela”. “Es muy triste”, agregó.

Sobre Afganistán, Trump dijo que “ha habido grandes elogios por los esfuerzos de paz con el Talibán”. Agregó que Irán tiene que luchar contra el terrorismo.

Volviendo a las disputas domésticas, el presidente Trump criticó a jueces de la Corte Suprema y a sus rivales demócratas.

Dirigiéndose a periodistas y líderes empresariales en Nueva Delhi, Trump advirtió sobre la calamidad económica si pierde su campaña de reelección en noviembre y reiteró su llamamiento para que dos jueces de la Corte Suprema de tendencia liberal se abstengan de los casos relacionados con él o su administración.

También expresó que no se le había informado sobre inteligencia, lo que sugiere que Rusia se está entrometiendo en las elecciones de 2020, ya sea para reforzarlo a él o al candidato demócrata Bernie Sanders.

«Nadie me dijo eso», afirmó.

Trump bromeó al comienzo de su conferencia de prensa diciendo que sería «muy, muy conservador» en sus respuestas para evitar distraerse de sus «dos días fantásticos» en el país.

No obstante, lanzó críticas a las juezas de la Corte Suprema de EE.UU., Ruth Bader Ginsburg y Sonia Sotomayor, esta última por una disidencia que criticó la urgencia de la administración Trump para reclamar emergencias cuando le pidió a la Corte Suprema que revisara los casos.

Consultado sobre si cree que Rusia todavía se está entrometiendo en las elecciones presidenciales de 2020, Trump no respondió directamente, sino que criticó la información filtrada que llevó al Washington Post a informar que Rusia está tratando de ayudar la campaña de Bernie Sanders. Sanders reconoció que fue informado sobre eso hace aproximadamente un mes.

«Lo que estoy leyendo … pero fueron a ver a Bernie y le dijeron a Bernie sobre algo que tenía que ver con que querían que Bernie ganara. No me lo dijeron, la inteligencia nunca me lo dijo», indicó el presidente a los periodistas. “Nunca me dijeron nada al respecto y fue algo extraño que acudieran a Bernie».

«No quiero ninguna ayuda de ningún país y no me han brindado ninguna ayuda de ningún país», dijo Trump.

El presidente dijo que cree que la «situación» del coronavirus se resolverá pronto. Indicó que trató el tema con el primer ministro indio.

La Casa Blanca el lunes por la noche solicitó más de 2.000 millones de dólares al Congreso para abordar el brote.

Corea del Sur hace pruebas masivas del virus y EEUU invierte para buscar una vacuna

SEÚL/PEKÍN.- (Por Hyonhee Shin y Ryan Woo.- Reuters).- Corea del Sur pretende realizar pruebas a más de 200.000 miembros de una iglesia, foco del aumento de los casos de coronavirus, mientras Estados Unidos prometió 2.500 millones de dólares para combatir la enfermedad, que se está extendiendo rápidamente más allá de las fronteras de China, hacia Europa y Oriente Próximo.

Países de todo el mundo están intensificando sus esfuerzos para prevenir una pandemia de un virus que se originó en China a finales del año pasado y que ya ha infectado a más de 80.000 personas, 10 veces más que el coronavirus del SARS (síndrome respiratorio agudo y grave).

El Gobierno de Japón instó a la gente a que optara por el teletrabajo o trabajara en horarios escalonados para detener la propagación del coronavirus, similar a la gripe, mientras los medios de comunicación de Hong Kong informaron de que las escuelas del centro financiero asiático permanecerían cerradas durante otro mes.

La Casa Blanca dijo que más de mil millones de dólares se destinarían al desarrollo de una vacuna, y habría otros fondos destinados a la terapéutica y al almacenamiento de equipos de protección personal como las mascarillas.

Los ejércitos de Estados Unidos y Corea del Sur dijeron el lunes que podrían reducir las prácticas conjuntass debido a la creciente preocupación por la propagación del coronavirus, lo que supone uno de los primeros efectos del virus en las actividades militares globales de Estados Unidos.

La revelación se produjo durante una visita al Pentágono del ministro de Defensa de Corea del Sur, Jeong Kyeong-doo, quien reconoció tras las conversaciones con el Secretario de Defensa de EEUU, Mark Esper, que 13 soldados surcoreanos habían dado positivo para el virus.

Las fuerzas coreanas instaron a las tropas estadounidenses a limitar los viajes y a «tener extrema precaución al viajar fuera de las instalaciones».

Corea del Sur —que sigue técnicamente en guerra con el Norte— tiene la mayor cantidad de casos de virus en Asia fuera de China e hizo pública su novena muerte y 60 nuevos casos el martes, con un total de 893 casos.

ANALÍTICAS A GRAN ESCALA

De los nuevos casos, 16 se produjeron en la ciudad sudoriental de Daegu, donde se encuentra una iglesia, en el centro del brote, y 33 fueron de la provincia de Gyeongsang del Norte, dijeron las autoridades sanitarias.

Cerca del 60 por ciento de los casos de Corea del Sur han sido relacionados con la Iglesia de Jesús de Shincheonji.

El líder de la Iglesia Shincheonji dijo que había acordado proporcionar a las autoridades los nombres de todos sus miembros en Corea del Sur, estimados por los medios de comunicación en unas 215.000 personas.

El Gobierno realizará pruebas de coronavirus a todos los miembros «tan pronto como sea posible» una vez que tenga la información, dijo la oficina del primer ministro en un comunicado.

«Es esencial hacer pruebas a todos los miembros de la iglesia para contener la propagación del virus y aliviar la ansiedad del público», dijo la oficina.

Las autoridades esperaban estabilizar la situación en Daegu dentro de cuatro semanas, añadió.

En Japón, que ha registrado cuatro muertes y 850 casos, la mayoría en un crucero anclado cerca de Tokio, el ministro de Salud Katsunobu Kato dijo que era demasiado pronto para hablar de cancelar los Juegos Olímpicos de Verano de Tokio, que tienen previsto comenzar el 24 de julio.

El principal médico olímpico de Australia ha advertido que la próxima quincena será la «prueba real» para los Juegos de Tokio, ya que los equipos elaboran planes de contingencia para el entrenamiento previo a los juegos en zonas «seguras», informaron los medios de comunicación australianos.

SE ALCANZA EL PICO EN CHINA

China informó de un aumento de nuevos casos de coronavirus en la provincia de Hubei, el epicentro del brote. Excluyendo los últimos casos en Hubei, el resto de China tuvo solo nueve nuevas infecciones el 24 de febrero, el menor número de casos desde el 20 de enero.

El número total de muertes en la China continental había llegado a las 2.663 hasta el lunes, 71 fallecidos más que el día anterior.

La epidemia en China alcanzó su punto máximo entre el 23 de enero y el 2 de febrero y ha ido disminuyendo desde entonces, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Ante la reducción en el ritmo de las nuevas infecciones, Pekín señaló que comenzaría a eliminar algunas de las restricciones de viaje y desplazamiento que han paralizado la producción en la segunda economía más grande del mundo.

Los vuelos en China, excluyendo la provincia de Hubei, se reanudarían gradualmente a medida que las fábricas y negocios se reabrieran, dijo el regulador de la aviación del país.

La casa de inversiones Nomura estima que sólo un tercio de las personas han vuelto a trabajar y solo el 40% de las empresas han vuelto a empezar desde el final de las vacaciones de Año Nuevo Lunar.

Los mercados asiáticos mostraban cierta resistencia el martes después de que la oleada de casos fuera de la China continental y los temores de una pandemia hicieran caer los mercados mundiales en picado.

El lunes Italia se convirtió en la nueva línea de frente en la lucha contra el coronavirus con 220 casos registrados, frente a los tres que se conocían el viernes. El número de muertos en Italia es de siete.

Kuwait, Baréin, Omán, Afganistán e Irak comunicaron sus primeros nuevos casos de coronavirus, todos ellos en personas que habían estado en Irán, donde se registraron 12 muertos y 61 infectados. La mayoría de las infecciones de Irán se produjeron en la ciudad sagrada musulmana chií de Qom.

Fuera de la China continental, el brote se ha extendido a unos 29 países y territorios, con una cifra de muertos de unas dos decenas, según un recuento de Reuters.

(Información de Ryan Woo, Yilei Sun y Lusha Zhang en Pekín; Hyonhee Shin y Josh Smith en Seúl; Jeff Mason y Phil Stewart en Washington; escrito por Michael Perry; editado por Stephen Coates; traducido por Andrea Ariet en la redacción de Gdansk)

Irán: jefe contra coronavirus resulta infectado

DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (JON GAMBRELL.- AP) — El jefe del organismo iraní creado para enfrentar el nuevo virus ha resultado infectado, informaron las autoridades el martes, en una demostración de que la República Islámica enfrenta un brote mucho más amplio de lo que se reconocía oficialmente.

Iraj Harirchi había brindado en la víspera una conferencia de prensa a los periodistas en Teherán en la que intentó minimizar el peligro del brote.

En tanto, Emiratos Árabes Unidos prohibió el martes todos los vuelos a y desde Irán, solo un día después de que el virus se propagó por múltiples naciones de Oriente Medio desde la República Islámica.

Teherán elevó también el martes el número de víctimas mortales a 15 de entre 95 casos confirmados.

Emiratos, que es la sede de las aerolíneas de larga distancia Emirates y Etihad, sigue siendo una ruta de tránsito clave para 80 millones de personas. El veto, que se mantendrá al menos una semana, muestra la creciente preocupación sobre la expansión del virus en Irán ante el temor de que el brote pueda ser más grande de lo que reconocen las autoridades locales.

La Autoridad General de Aviación Civil emiratí realizó el anuncio a través de la agencia noticiosa estatal WAM unas horas después de que el Aeropuerto Internacional de Dubái, el de mayor tránsito internacional del mundo, dijo que se limitarían los vuelos.

“Todos vuelos de pasajeros y mercancías que viajen hacia y desde Irán quedarán suspendidos por periodo de una semana, que podría prorrogarse”, señaló el organismo. “La decisión es una medida de precaución tomada por Emiratos Árabes Unidos para asegurar un estricto control y prevención de la propagación del nuevo coronavirus”.

Emirates, la aerolínea estatal asentada en Dubái, realiza vuelos diarios a Teherán. Su compañía hermana de bajo costo FlyDubai tiene rutas con varias ciudades iraníes, como la aerolínea económica Air Arabia, con sede en Sarja.

El anuncio se produjo luego de que Bahrein anunció que suspendería todas sus conexiones aéreas desde Dubái y Sarja durante al menos 48 horas tras la llegada a la pequeña nación insular de un pasajero infectado que hizo escala en Dubái.

El Ministerio de Salud de Bahrein reportó nuevos casos de coronavirus para un total de ocho, y señaló que todos había viajado desde Irán a través de Dubái. Cuatro de los pacientes fueron identificados como ciudadanos saudíes. Los casos se confirmaron a su llegada a la pequeña nación insular, durante controles en el aeropuerto y antes de la suspensión de los vuelos a Dubái y Sarja, dijo la agencia noticiosa oficial del país.

Dubái ha estado inspeccionando a los pasajeros que llegan en vuelos procedentes de China, donde se descubrió el brote. Emirates y Etihad son algunas de las pocas aerolíneas internacionales que aún vuelan a Beijing. En Irán, sin embargo, el brote se hizo público hace apenas unos días.

El nuevo coronavirus ha infectado a más de 80.000 personas en todo el mundo y causó alrededor de 2.700 muertes, la mayoría en China. La Organización Mundial de la Salud llamó COVID-19 a la enfermedad que genera el virus.

El gobierno iraní informó el martes de que 15 personas murieron en todo el país a causa del nuevo coronavirus, rechazando las afirmaciones de una cifra mucho más elevada de 50 víctimas anunciada por un legislador de la ciudad de Qom, que se encuentra en el epicentro del brote en la República Islámica. Los reportes contradictorios generan dudas sobre la transparencia del gobierno iraní respecto a la gravedad de la situación.

El portavoz del Ministerio de Salud iraní, Kianoush Jahanpour, ofreció la nueva cifra durante una entrevista con la televisora estatal. Señaló que había 95 casos confirmados del virus, la mayoría de ellos relacionados con Qom, un importante centro chií.

El presidente de Irán, Hasán Ruhani, trató de tranquilizar al país el martes con un discurso en el que calificó el nuevo coronavirus de un “pasajero no invitado e indeseado”.

Afganistán, Kuwait, Irak y Omán también anunciaron el lunes sus primeros casos del virus y los relacionaron con viajes a Irán.

Emiratos Árabes Unidos, una federación de siete reinos gobernados por jeques, reportó 13 casos del coronavirus, la mayoría ligados con viajes a China.

Por otra parte, Kuwait elevó el número de infectados de tres a cinco personas. Todas eran pasajeros de un vuelo procedente de la ciudad iraní de Mashhad, donde el gobierno aún no ha anunciado ningún caso.

La agencia noticiosa estatal Kuwait News Agency reportó los dos nuevos casos el lunes en la noche y dijo que se trataba de dos mujeres cuyas nacionalidades no fueron reveladas. Kuwait suspendió durante el fin de semana sus enlaces de transporte con Irán y estaba evacuando a sus ciudadanos allí.

El Ministerio de Salud de Irak reportó cuatro nuevos casos de coronavirus en la provincia de Kirkuk, en el norte del país. Según las autoridades, se trataba de una familia que había viajado recientemente a Irán. Bagdad anunció su primer caso de COVID-19 el lunes en la ciudad santa chií de Najaf.

Irak había cerrado su frontera con Irán para los ciudadanos iraníes pero, al parecer, los iraquíes podían seguir cruzando.

También el martes, un vuelo de Turkish Airlines de Teherán a Estambul aterrizó en Ankara luego de que 17 pasajeros mostraron síntomas similares a los del coronavirus, incluyendo algunos que habían estado en la ciudad iraní de Qom, reportó CNN Turquía. Los pasajeros fueron puestos bajo aislamiento en un hospital de la capital.

Turkish Airlines suspendió temporalmente la mayoría de sus vuelos con la República Islámica, a excepción de los de Teherán. La agencia noticiosa turca DHA reportó que los ciudadanos turcos que iban a bordo del avión habían pedido regresar al país por el brote en Irán.

En Pakistán, unos 100 peregrinos, en su mayoría chiíes, cumplían cuarentena en un edificio gubernamental tras volver de Irán, dijeron funcionarios el martes. Su regreso se produjo antes de que Pakistán cerró la frontera el sábado en el paso fronterizo de Taftan, en la provincia de Baluchistán. Más de 7.000 peregrinos paquistaníes siguen en Irán, donde las autoridades sanitarias tendrán que declararlos libre del virus para que puedan regresar.


Los periodistas de The Associated Press Aya Batrawy en Dubái, Emiratos Árabes Unidos; Nasser Karimi en Teherán, Irán; Munir Ahmed en Islamabad, Pakistán, y Samya Kullab, en Bagdad, contribuyeron a este despacho.

Salvar la reputación en Siria, el gran rompecabezas de Erdogan

(AFP).- El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, se enfrenta a un verdadero dolor de cabeza para evitar ser el gran perdedor de la batalla por el control de la provincia siria de Idlib, y busca una forma de salvar su reputación.

En este escenario se suman tres factores cruciales para Turquía: las fuerzas del presidente sirio, Bashar al Asad, avanzan inexorablemente, las personas desplazadas se concentran en la frontera turca y el aliado ruso parece darle la espalda.

Desde principios de febrero, por lo menos 17 soldados turcos han muerto en choques con fuerzas sirias en la provincia de Idlib (noroeste), último bastión bajo control yihadista y rebelde en el noroeste de Siria.

Además, varios puestos de observación turcos que Erdogan creía protegidos por sus acuerdos con el gobierno ruso se encuentran rodeados en territorios recapturados por las fuerzas de Damasco.

Ansioso por evitar una victoria de Asad, su enemigo jurado, y una nueva ola de refugiados, Erdogan -cuyo país apoya a los grupos rebeldes en Siria- amenazó con lanzar una ofensiva si Damasco no retira sus tropas de Idlib a fines de febrero.

Pero, en un momento en que las relaciones con su homólogo ruso, Vladimir Putin, experimentan fuertes tensiones debido a los desacuerdos sobre Siria, una ofensiva de este tipo contra el régimen sin arriesgar una confrontación con Moscú es para Erdogan un desafío tan complejo como la cuadratura del círculo.

Erdogan y Putin, los principales actores internacionales en el sangriento conflicto en Siria, concluyeron en 2018 en la ciudad rusa de Sochi un acuerdo que establece una «zona desmilitarizada» en la provincia de Idlib.

Esa zona supuestamente separa las posiciones de las fuerzas sirias y de los rebeldes y yihadistas, pero este acuerdo ha sido destrozado durante las últimas semanas y las dos partes se culpan mutuamente de su implosión.

  • «Conflicto directo»-

«Si el régimen de Asad no se retira a sus líneas anteriores para fin de mes, y si Turquía y Rusia no logran llegar a un acuerdo, creo que habrá un conflicto directo entre Turquía y Siria», dijo el analista político Ali Bakeer, con sede en Ankara.

«El problmea para Turquía no será el régimen sirio, sino los rusos», agregó.

Si Turquía está tan preocupada por la situación en esta región fronteriza, es porque teme la llegada a su territorio de una nueva oleada de refugiados.

El país ya alberga a más de 3,6 millones de sirios, cuya presencia despierta una creciente hostilidad en la opinión pública.

Por eso, planea aliviar la carga y establecer a algunos de ellos en las regiones del norte de Siria controlada por Turquía gracias a tres ofensivas anteriores.

«La llegada de una nueva ola de refugiados sería el peor escenario para Turquía, no una confrontación directa», dijo Bakeer.

Según el analista, si Turquía y Rusia no superan sus diferencias para resucitar el acuerdo de Sochi, Ankara podría tratar de establecer «una zona de seguridad a lo largo de su frontera en lo que reste de Idlib sin que eso cuestione los acuerdos con Rusia o con el régimen de Asad».

Tal área permitirá a Turquía albergar a los desplazados internos sirios que huyen de los combates en territorio sirio.

  • Sin ruptura –

«Erdogan es consciente del fuerte resentimiento en Turquía hacia los refugiados sirios y es por esta razón que presenta las actividades militares en Siria con la intención de evitar la llegada de una nueva oleada», coincide Haid Haid, investigador de Chatham House.

«Para él, el costo (político) será alto si pierde muchos soldados sin lograr que los refugiados crucen a Turquía. Pero también podría salir victorioso de la crisis si el resultado de la intervención es positivo para Turquía», agrega.

Haid también cree que una ofensiva turca contra las fuerzas del gobierno sirio «es una posibilidad».

«Permitir que Asad recupere Idlib no solo será un desaire a Erdogan internamente, sino que también podría dañar la reputación de Turquía y su capacidad para proyectar su poder», señala.

Para Haid, tal confrontación no significará necesariamente el fin de la alianza turco-rusa, ya que los dos países han fortalecido considerablemente su cooperación más allá de Siria, en los campos de defensa y, en años recientes, energía.

«La alianza actual entre Turquía y Rusia va más allá de Siria y es por esta razón que ninguno de ellos quiere torpedearla, aunque solo sea en esta etapa. Idlib es importante para los turcos pero no se considera una razón para la ruptura», opinó.

ONU: 1 de cada 3 venezolanos enfrenta condiciones de hambre

CARACAS (JORGE RUEDA y CHRISTINE ARMARIO.- AP) — Una de cada tres personas en Venezuela pasa dificultades para poner sobre la mesa comida suficiente que cumpla con el mínimo de nutrientes requeridos debido a la severa contracción económica del país y a la persistencia de su crisis política, según un estudio del Programa Mundial de Alimentos de la ONU publicado el domingo.

Un sondeo a nivel nacional basado en 8.375 cuestionarios revela el sorprendente panorama de un gran número de venezolanos que sobreviven con una dieta formada principalmente por tubérculos y frijoles debido a que la hiperinflación en Venezuela ha vuelto inservibles muchos salarios.

Estas escenas se pueden ver a diario en la ciudad de Loja, República de Ecuador, a venezolanos pidiendo caridad, viven de la mendicidad.

Un total de 9,3 millones de personas – prácticamente la tercera parte de la población – padecen inseguridad alimentaria moderada o severa, indicó el PMA en su informe, realizado a invitación del gobierno de Venezuela. La inseguridad alimentaria se define como la incapacidad de una persona para obtener los requerimientos dietéticos básicos.

El estudio dice que dicha inseguridad es una preocupación a nivel nacional, aunque algunos estados como Delta Amacuro, Amazonas y Falcón tienen niveles particularmente elevados. Incluso en las regiones más prosperas se calcula que una de cada cinco personas padece dificultades para comer bien.

“La realidad que presenta este informe evidencia la gravedad de la crisis social, económica y política en nuestro país”, dijo Miguel Pizarro, un líder opositor.

El presidente venezolano Nicolás Maduro se ha mostrado mayormente renuente en los últimos años a invitar a las organizaciones internacionales a evaluar la situación humanitaria en su país, aunque el PMA aseguró que se le brindó “completa independencia” y recabó los datos en todo el país “sin ningún tipo de impedimento u obstrucción”.

El organismo de las Naciones Unidas “espera continuar su diálogo con el gobierno venezolano y proseguir conversaciones que se enfocarán en el camino a seguir para brindar asistencia a aquellos en inseguridad alimentaria”, indicó en un comunicado.

El gobierno de Maduro no hizo declaraciones sobre los resultados del estudio.

El sondeo reveló que el 74% de las familias han implementado estrategias alimenticias para hacer frente al problema, como la reducción en la variedad y calidad de la comida que consumen. El 60% de las familias reportaron haber reducido sus porciones, el 33% indicó que han aceptado alimento en pago a su trabajo y el 20% reportó haber vendido bienes familiares para cubrir sus necesidades básicas.

El problema parece centrarse más en la dificultad para obtener alimentos que en su disponibilidad. Siete de cada 10 personas reportaron que siempre es posible localizarlos, pero indicaron que es complicado adquirirlos debido a los altos precios. Un 37% reportó que han perdido su trabajo o su negocio debido a la severa contracción económica de Venezuela.

El país ha estado sumido en una crisis política y humanitaria que ha obligado a más de 4,5 millones de personas a irse en los últimos años. Maduro ha logrado mantenerse en el poder a pesar de los intentos del líder opositor Juan Guaidó por derrocarlo y de las crecientes sanciones de Estados Unidos.

Maduro culpa frecuentemente al gobierno del presidente estadounidense Donald Trump por la situación en su país, y su gobierno ha instado a la Corte Internacional de Justicia a iniciar una investigación, argumentando que las sanciones financieras están provocando sufrimiento e incluso la muerte. Sin embargo, los problemas del país para alimentar a sus ciudadanos y brindar atención médica adecuada ya existían antes de las sanciones de Washington.

Además de la situación alimentaria, el sondeo también indagó sobre las interrupciones a los servicios de luz y agua, encontrando que cuatro de cada 10 familias sufren cortes diarios en el servicio eléctrico. Igualmente, el 40% reportó interrupciones recurrentes en el abasto de agua, lo que complica aún más la vida diaria.

Haciendo notar que el estudio se realizó de julio a septiembre, Carolina Fernández, una activista venezolana por los derechos humanos que trabaja con mujeres vulnerables, dijo creer que la situación ha empeorado aún más. Mientras que muchas familias solían sobrevivir con las remesas que recibían de familiares en el extranjero, dijo que eso se ha vuelto más difícil ahora que buena parte de la economía se ha dolarizado y los precios suben.

“No es suficiente para una familia tener a una persona afuera”, declaró.

Fernández dijo que es posible que la inseguridad alimentaria tenga un impacto permanente en una generación de jóvenes que padecen hambre durante sus años formativos.

“Estamos hablando de niños que van a tener problemas a largo plazo porque no se están alimentando”, puntualizó.

Entre aquellos que sufren hambre hay personas como Yonni Gutiérrez, de 56 años, quien esperaba el domingo frente a un comercio de pollos rostizados de Caracas.

El hombre desempleado se acercaba a la puerta del restaurante cada que un cliente salía con una bolsa de comida, con la esperanza de que le compartieran algo. Dijo que previamente lograba sobrevivir ayudando a descargar camiones en un mercado, pero los comercios que le daban trabajo tuvieron que cerrar.

“Con suerte, a veces llevo algo bueno”, dijo.


Rueda reportó desde Caracas y Armario desde Bogotá.