(Por. Javier Taeño,Yahoo Noticias).- Finalmente, tras más de dos años y medio en el cargo, Donald Trump se va a tener que enfrentar a un proceso de destitución, más conocido como impeachment. Tras lograr evitarlo en la trama rusa, el caso en el que se investigó la posible injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016, ha sido una conversación con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, la que ha provocado la apertura del proceso. También ha puesto de relieve cómo son estas llamadas entre líderes políticos, quién las escucha y cómo se clasifican.
En Estados Unidos el procedimiento suele ser siempre similar antes de una conversación con un líder extranjero. Varios funcionarios del Consejo de Seguridad Nacional (NSC en sus siglas en inglés) dan las instrucciones pertinentes al presidente antes de la llamada y después se sientan con él en el Despacho Oval para seguir el desarrollo de la misma. El periódico USA Today señala que al menos siempre hay dos agentes del NSC, aunque puede haber más dependiendo de la importancia del tema.
Además, hay otros agentes que siguen la conversación desde una sala de seguridad de la Casa Blanca y que se dedican a tomar notas para elaborar un memorándum, tal y como cuenta BBC. Todas las llamadas del presidente son también transcritas por ordenadores.
Una vez finalizado el diálogo, todas esas personas que han hecho anotaciones a mano las comparan (también con la transcripción digital) y elaboran un único documento que va a ser el registro oficial de la llamada. Se sabe por ejemplo que en el caso de la conversación con Zelenski hubo al menos una docena de personas que escucharon todo lo que ocurrió.
Después viene una de las partes más sensibles y es categorizar el documento creado, una decisión que toman los propios funcionarios de seguridad. Será de alto secreto si consideran que puede poner en peligro la seguridad nacional o vidas de individuos y entonces se almacenará en un lugar seguro. En este caso, solo pueden ver el material funcionarios estadounidenses en los más altos niveles de seguridad. Una circunstancia que se relaja considerablemente si la categoría es secreto, ya que los agentes pueden discutir su contenido con más gente del Gobierno.
Una conversación de alto secreto
La conversación con el presidente ucraniano fue catalogada como alto secreto, pero expertos en seguridad señalan que no había razones suficientes para que el diálogo alcanzara esa categoría. La conclusión mayoritaria es que se la categorizó así por razones políticas y no por seguridad nacional.
El caso contra Trump ha empezado después de que un informante anónimo denunciara que la transcripción oficial de la llamada fue clasificada primeramente como secreta y después como altamente secreta. Una señal de alerta en su opinión de que los funcionarios de la Casa Blanca no solo eran conscientes de lo sensible de la llamada, sino que además trataron de ocultar esa información a otros miembros del Gobierno.
Cabe recordar que en esa conversación Trump instó al presidente ucraniano a investigar al político demócrata, Joe Biden, que se presenta como el gran rival del líder republicano en las elecciones presidenciales que se van a celebrar en 2020. El magnate usó su posición para promover sus propios intereses políticos, que en nada tenían que ver con los de la nación. Ahora será el proceso de impeachment el que termine decidiendo sobre el futuro de Trump en la Casa Blanca.







