Expertos del gobierno contradicen a Trump ante el Congreso sobre freno a pruebas de covid-19

(AFP).- El principal experto en enfermedades infecciosas de Estados Unidos, Anthony Fauci, dijo el martes en una audiencia en el Congreso que el presidente Donald Trump nunca le pidió frenar las pruebas del coronavirus, tras comentarios del mandatario en ese sentido que generaron alarma.

«A ninguno de nosotros se nos ha dicho que reduzcamos el ritmo de las pruebas», dijo Fauci a un panel de la Cámara de Representantes sobre los esfuerzos para mitigar la pandemia, que ha matado a más de 120.000 personas en Estados Unidos desde el primer deceso reportado en febrero.

«De hecho, haremos más pruebas», agregó Fauci.

A su lado, otras tres autoridades sanitarias que asesoran a la Casa Blanca también respondieron «no» sin dudarlo cuando un legislador les preguntó si el presidente les había pedido que frenaran las pruebas.

Junto a Fauci, declararon también Robert Redfield, director de los Centros de prevención y lucha contra enfermedades (CDC); el secretario adjunto de Salud, Brett Giroir; y el jefe de la agencia reguladora de los medicamentos (FDA), Stephen Hahn.

A diferencia de Trump, a quien jamás se lo ha visto en público utilizando una mascarilla sanitaria desde el comienzo de la pandemia, los expertos las utilizaron durante toda la audiencia, que duró cerca de seis horas, salvo cuando les tocó hablar ante el panel.

  • Contradicciones sobre testeo –

Trump, que busca la reelección en noviembre, levantó una ola de críticas el sábado cuando, en un mitin de campaña en Tulsa, Oklahoma, dijo que las pruebas para detectar la covid-19 son una «espada de doble filo», porque cuantas más se hacen, más casos se encuentran.

«Cuando haces las pruebas (…) vas a encontrar más personas, encontrarás más casos», argumentó.

«Entonces le dije a mi gente: ‘Disminuyan la velocidad de las pruebas'», agregó el mandatario, ante un auditorio en el que la mayoría de los asistentes no llevaba tapabocas ni respetaba la distancia social recomendada para evitar contagios.

Más tarde, un funcionario de la Casa Blanca le dijo a la AFP que Trump estaba bromeando, lo que generó aún más molestia entre los críticos del presidente.

Pero el martes, el presidente insistió en que sus comentarios no eran chiste.

«Yo no bromeo», le dijo Trump a periodistas antes de destacar como «el mejor» del mundo el sistema de detección de la covid-19 de Estados Unidos, que según dijo ha evaluado a 25 millones de personas.

«Al tener más pruebas, encontramos más casos», dijo Trump, incluso sugiriendo que el alto número es una responsabilidad política durante un año electoral.

«Tener más casos suena mal», dijo. «Pero en realidad lo que es, es que estamos encontrando casos».

Su rival demócrata en las próximas elecciones presidenciales, el exvicepresidente Joe Biden, denunció el manejo de la pandemia de Trump.

«Es bastante simple: Si queremos salvar los trabajos de la gente y salvar la vida de la gente, necesitamos más testeos -y los necesitamos más rápido. El presidente lo está enlenteciendo intencionalmente», escribió Biden el martes en Twitter.

  • «Semanas cruciales» –

Muchos estados del país han levantado prácticamente todas las medidas de confinamiento.

Sin embargo, unos 20 estados, en su mayoría del sur y el oeste, registraron repuntes en el número de infectados.

«Las dos próximas semanas serán cruciales» en la respuesta de esos rebrotes «preocupantes», advirtió Fauci al comité del Congreso.

Sin aludir directamente al mitin de Tulsa, Fauci insistió en que la gente «no debería reunirse en multitudes».

En «una manifestación o en un mitin» debe llevar y mantener puesta una mascarilla, agregó, en momentos en que se llevan adelante protestas antirracistas en varias ciudades de Estados Unidos, después del caso de George Floyd, un afroestadounidense que murió asfixiado por un policía blanco en Minnesota.

Fauci dijo también que no hablaba con el presidente Trump hacía «cerca de dos semanas y media».

  • «Optimismo prudente» –

Los expertos del gobierno, en una declaración común, dijeron que los desafíos que plantea la pandemia son «históricos» y «cuantiosos», y que esta emergencia «probablemente» se extenderá.

«Nos encontramos aún plenamente en la primera ola» de la pandemia, dijo Fauci, quien agregó que «seguramente habrá infecciones de coronavirus este otoño (boreal) y esta primavera (boreal) porque el virus no va a desaparecer».

«Somos prudentemente optimistas» sobre los avances de las investigaciones para obtener una vacuna, dijo Fauci, quien espera que el tratamiento esté disponible «a fin de año» o a comienzos de 2021.

Putin reivindica la victoria soviética sobre los nazis y una pide nueva seguridad común

Moscú.- (EFE).- El presidente de Rusia, Vladímir Putin, reivindicó hoy la «verdad» sobre la victoria soviética contra el nazismo y propuso, en ausencia de los líderes de las potencias vencedoras y derrotadas en la Segunda Guerra Mundial, un sistema de seguridad mundial «fiable» para afrontar nuevas amenazas.

«Siempre recordaremos que fue la URSS la que derrotó a los nazis», recalcó Putin en su discurso en la plaza Roja con motivo de la parada militar del 75 aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi, que iba a celebrarse inicialmente el 9 de mayo pero tuvo que ser aplazado debido a la pandemia del coronavirus.

Este año la gran parada tuvo lugar el mismo día en el que se celebró el primer desfile de los vencedores en 1945, el día del «triunfo sobre el mal, la paz sobre la guerra y la vida sobre la muerte», subrayó el presidente ruso la rendir homenaje a los veteranos y a los millones de soldados caídos en la contienda.

LA VERDAD HISTÓRICA DE PUTIN

«Es imposible ni siquiera imaginarse qué habría pasado con el mundo si el Ejército Rojo no lo hubiera defendido», enfatizó Putin.

Hace una semana el mandatario publicó un largo artículo en la revista estadounidense «The National Interest» en el que acusó a las potencias occidentales de ser las principales responsables del estallido de la Segunda Guerra Mundial, de falsear la historia y de no reconocer el papel de la URSS en la victoria sobre el nazismo.

Los soldados soviéticos, dijo este miércoles, «liberaron su propia tierra, liberaron a toda Europa y pusieron fin a la tragedia del Holocausto. Derrotaron a la letal ideología del nazismo (…)».

Y pagaron «un precio incalculable» por ello, sostuvo Putin ante los veteranos que fueron invitados al desfile y a los que saludó personalmente antes del inicio de la parada.

«Nuestro deber es recordar que los soviéticos asumieron la mayor carga en la lucha contra el nazismo», manifestó Putin al recordar que Hitler envió en 1941 a la URSS a más del 80 % de sus fuerzas armadas y de sus satélites, y que los soldados soviéticos derrotaron a «más de 600 divisiones y destruyeron el 75 % de todos los aviones, tanques y piezas de artillería del enemigo».

«Esa es la principal, sincera y nada turbia verdad sobre la Guerra», subrayó Putin ante la atenta mirada de los veteranos y de los 14.000 soldados rusos y de otras nacionalidades que desfilaron por la plaza Roja, y ante nueve líderes -la mayoría de países de la antigua URSS- que aceptaron su invitación de asistir a la parada pese a la pandemia del coronavirus.

AUSENCIA DE LÍDERES OCCIDENTALES

En la grada de invitados se encontraban los presidentes de Bielorrusia, Uzbekistán, Tayikistán Kazajistán y Moldavia, entre otros, pero brillaban por su ausencia los líderes de las potencias vencedoras, como Estados Unidos, Reino Unido y Francia y los mandatarios de las vencidas: Alemania y Japón.

El presidente kirguís tuvo que quedarse en el hotel después de que dos miembros de su delegación dieran positivo en COVID-19.

No han sido pocas las críticas sobre lo prematuro de la celebración del desfile en medio de la pandemia.

Rusia insistió que era seguro celebrarlo, pese a pedir a los ciudadanos que lo vieran desde sus casas y tomar medidas para garantizar la seguridad de los soldados -solo participaron militares con anticuerpos o que han pasado cuarentena-, de veteranos, que igualmente se autoislaron antes de la parada, y de los invitados.

El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, aceleró la desescalada -a petición del Kremlin, según algunos periódicos independientes- para posibilitar no solo la parada, sino también el plebiscito del próximo 1 de julio sobre las enmiendas constitucionales que permitirían a Putin permanecer en el Kremlin más allá de 2024.

El coronavirus, que en Rusia ha causado hasta el momento casi 607.000 contagios, de los cuales 217.000 se han registrado en Moscú, aguó los planes de Putin de celebrar el 75 aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi con los principales líderes mundiales, que fueron representados finalmente por sus embajadores.

EL MENSAJE A LOS LÍDERES AUSENTES

El presidente ruso quiso enviar a los líderes ausentes sin embargo un mensaje.

«Sabemos cuán importante es reforzar la amistad y la confianza entre las personas. Estamos abiertos al diálogo y a la cooperación en los asuntos más urgentes de la agenda internacional», indicó.

Entre ellos, agregó, se encuentra la creación de un «sistema de seguridad común fiable», algo que «un mundo complejo y rápidamente cambiante necesita» actualmente, argumentó Putin.

«Solo juntos podemos protegerlo de nuevas amenazas peligrosas», insistió justo antes de concluir su discurso del desfile

La pandemia les ha permitido a los líderes rechazar la invitación de Putin, incómoda no solo porque Rusia es un país con sanciones occidentales, sino también porque el desfile hubiera sido para él una buena plataforma para demostrar al mundo que la Federación Rusa sigue siendo un importante actor y que así lo reconocen los demás.

La parada es además para el presidente ruso un buen acto para demostrar poderío militar -más de 200 vehículos de combate y equipos bélicos, 75 aviones y helicópteros participaron-,y para realzar el patriotismo y demostrar cierta normalidad previos a una votación nacional tan clave para su futuro.

Denuncian a Brasil ante la ONU y la OEA por alarmante avance de COVID-19 en cárceles

Río de Janeiro.- (EFE).- Más de 200 organizaciones y entidades defensoras de derechos humanos de Brasil denunciaron este martes ante la ONU y la OEA la omisión del Gobierno de Jair Bolsonaro para atender la crisis del coronavirus SARS-CoV-2 en las cárceles, donde el número de contagios aumentó un 800 % a partir de mayo.

Según un estudio realizado por el Consejo Nacional de Justicia (CNJ) y los 27 gobiernos regionales del país suramericano, desde mayo y hasta comienzos de junio se habían registrado más de 2.200 casos confirmados en penitenciarias brasileñas.

Las 213 organizaciones y entidades que firman el documento denunciaron que las «inconmensurables» violaciones de derechos humanos en las cárceles, se intensifican «aún más en un contexto de pandemia» donde la ausencia de medidas para prevenir la propagación del virus «está culminando progresivamente en la muerte de personas privadas de libertad».

El texto, remitido a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), un órgano vinculado a la Organización de los Estados Americanos (OEA), también criticó la imprecisión de los datos suministrados por las penitenciarias y la mínima realización de pruebas de la COVID-19 a los presos.

Según el documento, la imprecisión y desactualización de los datos agrava la situación, no sólo de los presos, sino también de sus familias y de toda la colectividad afectada por la pandemia en las penitenciarias.

«La política penitenciaria brasileña se mueve en una dirección diametralmente opuesta a las determinaciones de la Organización Mundial de la Salud y otras organizaciones internacionales, ya que no ha liberado a personas que están en riesgo y tampoco ha tomado medidas necesarias para contener la propagación del virus», señala el texto.

El sistema penitenciario brasileño es considerado por algunas organizaciones internacionales como uno de los «peores» y «más inhumanos» del mundo, debido a los altos índices de hacinamiento y a las pésimas condiciones en la que se encuentran los internos.

Con más de 750.000 presos, Brasil es considerado el tercer país con más reclusos en el mundo, detrás sólo de Estados Unidos y China.

De acuerdo con la denuncia, casi la mitad de la población carcelaria está compuesta por personas que aún no han sido condenadas y que están arrestadas provisionalmente a la espera de un juicio.

Entre las organizaciones que firmaron el documento están reconocidas ONG como Justicia Global y Conectas.

(c) Agencia EFE

¿Usó Trump fondos de Venezuela para su muro fronterizo?

(By Andres Oppenheimer, El Nuevo Herald, Miami).- Aquí hay una noticia que pasó casi desapercibida en medio de la pandemia de COVID-19 y las protestas raciales en Estados Unidos, pero que merece atención: señala que el presidente Donald Trump habría usado fondos incautados a la dictadura de Venezuela para pagar su inútil muro fronterizo.

El artículo, escrito por David Adams de Noticias Univisión, señala que el gobierno de Trump ha incautado cientos de millones de dólares en cuentas bancarias, casas de lujo, autos y yates de funcionarios venezolanos corruptos y sus intermediarios en Estados Unidos. Pero nada de ese dinero ha sido devuelto al pueblo venezolano.

Los abogados del presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, quien es reconocido por Estados Unidos como el presidente legítimo de Venezuela, han solicitado que el dinero sea entregado al gobierno interino de Guaidó para ser distribuido –bajo supervisión estadounidense– entre los venezolanos que sufren la crisis humanitaria del país.

Los bienes incautados están siendo retenidos por el Departamento de Justicia y el Fondo de Confiscación del Departamento del Tesoro. Y, según registros del Congreso y documentos judiciales, se han utilizado alrededor de $601 millones del Fondo de Confiscación del Tesoro para construir el muro fronterizo de Trump.

Cuando le pregunté sobre el artículo, el embajador del gobierno interino de Guaidó en Estados Unidos, Carlos Vecchio, me dijo que tanto él como el fiscal general del gobierno de Guaidó, José Ignacio Hernández, han solicitado oficialmente al gobierno de Trump que se destinen esos fondos para ayudar a los venezolanos durante la pandemia del coronavirus, y para los más de 5 millones de refugiados venezolanos.

“No sé si el dinero fue usado para el muro fronterizo o no”, me dijo Vecchio. “Lo que sé es que estamos haciendo todo lo posible para que ese dinero vaya a un fondo y sea entregado de manera transparente al pueblo venezolano”.

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Agregó que espera firmar un acuerdo con el gobierno de Trump “este año” para crear ese fondo. Gran parte del problema radica en establecer un marco legal mediante el cual los activos recuperados puedan agruparse en un solo fondo, en lugar de tener que ser litigados caso por caso, explicó Vecchio.

Según el Departamento de Justicia, el gobierno de Estados Unidos tiene al menos $450 millones en activos venezolanos vinculados a la corrupción. Gran parte de ese dinero fue incautado en el sur de la Florida.

El senador Bob Menéndez (D-Nueva Jersey), que patrocinó la ley VERDAD para asegurar la entrega de estos fondos a un futuro gobierno democrático de Venezuela, me señaló en un email que “en lugar de utilizar estos fondos para apoyar a los venezolanos que necesitan desesperadamente ayuda humanitaria o la futura reconstrucción de Venezuela, me consterna saber que la Administración Trump puede estar desperdiciándolos en el vergonzoso muro fronterizo del presidente Trump”.

Es hora de que Trump dé una explicación detallada sobre si ese dinero ha sido usado para pagar parte del muro fronterizo. Como lo hemos dicho muchas veces, el muro de Trump es un proyecto increíblemente costoso que sirve de muy poco.

Al contrario de la demagogia xenófoba de Trump, el número de inmigrantes indocumentados detenidos en la frontera es muchísimo menor de lo que era a principios de la década de 2000, según cifras de la Patrulla Fronteriza. Además, casi la mitad de los indocumentados mexicanos no llegan a Estados Unidos cruzando la frontera, sino que llegan en avión y se quedan más allá de lo permitido en sus visas.

Pero lo más importante es que Trump debería acelerar la creación de un mecanismo legal para liberar estos fondos.

En comparación con Colombia, Perú, Ecuador y otros países, Estados Unidos ha contribuido muy poco como porcentaje de su producto bruto para ayudar al pueblo venezolano. Lo que es peor, a diferencia de Colombia, Perú y Ecuador, Trump se ha negado a otorgarle el estado de protección temporal migratoria a los venezolanos en Estados Unidos.

Es hora de que Trump sea más generoso con las víctimas de la dictadura de Venezuela. ¡Y el dinero está ahí!

Estados Unidos ofrece 10 millones de recompensa por Santrich e Iván Márquez

(DW).- Estados Unidos ofrece sendas recompensas de hasta 10 millones de dólares por información que lleve a la captura de los antiguos jefes de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Jesús Santrich e Iván Márquez, prófugos de la justicia, anunció el jueves (18.06.2020) el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo.

«Ambos son antiguos líderes de las FARC que abandonaron el proceso de paz y tienen una larga historia de participación en actividades de tráfico de drogas, lo que llevó a sus acusaciones penales», señaló Pompeo. El jefe de la diplomacia estadounidense dijo que Washington comparte la preocupación de Bogotá de que el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela «está brindando apoyo a grupos armados ilegales de Colombia». Y destacó es esfuerzo común con las autoridades colombianas, señalando que «Estados Unidos valora su alianza con Colombia».

Santrich y Márquez, cuyos verdaderos nombres son Seuxis Hernández Solarte y Luciano Marín Arango, fueron imputados el 26 de marzo en Estados Unidos de «narcoterrorismo, corrupción, narcotráfico y otros cargos criminales» junto a Maduro y más de una docena de funcionarios y exfuncionarios venezolanos.

«Durante más de 20 años, Maduro y varios colegas de alto rango supuestamente conspiraron con las FARC, provocando el ingreso de toneladas de cocaína y devastando las comunidades estadounidenses», dijo el fiscal general, Bill Barr, al anunciar las inculpaciones. El Departamento de Estado ofreció entonces millonarias recompensas por varios de los acusados, entre ellos por Maduro (de hasta 15 millones de dólares) y por Márquez (de hasta 5 millones).

Márquez, exnúmero dos de las desaparecidas FARC y jefe negociador de los rebeldes en el acuerdo de paz de 2016, fue expulsado el 4 de octubre pasado del tribunal especial de paz de Colombia por haber vuelto a tomar las armas, con lo cual perdió los beneficios de la justicia transicional y pasó a ser considerado fugitivo de la justicia ordinaria. Santrich ya había sido expulsado de ese mismo tribunal el 13 de septiembre.

EE. UU. golpea al Gobierno sirio con nuevas sanciones para empujarlo a terminar la guerra

(Yurany Arciniegas Salamanca.- France 24).- El secretario de Estado de EE. UU., Mike Pompeo, anunció este 17 de junio que entra en vigor la llamada ‘Ley César’ de sanciones contra Bashar al-Assad y 38 personas de su entorno. Se trata de bloqueos económicos y de viajes que llegan justo cuando el Gobierno sirio enfrenta una profunda crisis financiera, tras casi 10 años de conflicto.

Es la ronda de sanciones más dura contra Siria, aseguró el Departamento de Estado de Estados Unidos. Las nuevas restricciones económicas y de viajes golpean a cualquier compañía o entidad que haga negocios con el presidente Bashar al-Assad y a 38 personas de su entorno, incluida su esposa Asma y su hermano Maher al-Assad.

Se trata de un paquete de bloqueos establecidos en la denominada Ley de Protección Civil César en Siria, o ‘Ley César’, promulgada por el presidente Donald Trump a finales de 2019, pero que entra en vigor hasta ahora.

Enfocada en ahogar los ingresos del Gobierno sirio, esta medida pretende obligarlo a volver a las negociaciones lideradas por la Organización de Naciones Unidas y poner fin casi 10 años del conflicto armado, que comenzó en 2011.

Esta presión llega en un momento en que el dirigente sirio está lidiando con una crisis económica cada vez más profunda y con una devaluación de su moneda del 78%, segun informó este mismo miércoles el Banco Central de Siria. Todo después de cerca de una década de guerra y en medio de un estallido de protestas en áreas controladas por el Gobierno.

El secretario de Estado Mike Pompeo dijo que esta es una «campaña sostenida» de presión económica y política contra Al-Assad, y prometió que habrá más impactos contundentes en las próximas semanas.

“Muchas más sanciones vendrán hasta que Al-Assad y su régimen detengan la brutal e innecesaria guerra y acuerde una solución política, como lo exige la resolución (de la ONU) UNSCR 2254”, publicó Pompeo en su cuenta de Twitter.

Una fuente del Ministerio de Relaciones Exteriores sirio respondió que la movida de Washington es una “nueva forma de terrorismo”

«El primer paquete de las medidas estadounidenses contra Siria por la llamada ‘Ley César’ demuestra que la Administración estadounidense ha violado todas las normas y leyes internacionales y (…) ha tocado fondo con un comportamiento de bandidos», aseveró la fuente en la nota publicada.

Las nuevas sanciones llegan en el peor momento para Al-Assad

Así lo señalan funcionarios de la Administración Trump y analistas políticos, pues justo Damasco intenta la reconstrucción del país con el apoyo de sus aliados: Rusia e Irán, que se repartirían contratos millonarios en este negocio.

El Banco Mundial estima al menos 300.000 millones de dólares en la reconstrucción, de un país donde la cuarta parte de las viviendas y la mitad de centros de salud y de educación están destruidos.

En una entrevista a finales de 2019, con la televisión italiana, el presidente sirio dijo que su nación cuenta con los fondos necesarios para hacerlo, pero que las sanciones ya impuestas impiden que las compañías extranjeras puedan trabajar en su país.

Un alto funcionario, citado por Reuters, dijo que los planes de inversión en distintas áreas, incluida la reconstrucción, que ayudarían al gobierno de Al-Assad, ya se habían esfumado por temor a la ‘Ley César’. «Está destinada a mantener alejados a los inversores extranjeros», dijo.

Varios analistas coincidieron al respecto. «Si usted está participando en estos sectores, quedará aislado del sistema financiero de Estados Unidos, que es el más poderoso del mundo. Usted, como empresa, puede elegir entre eso o invertir en un país quebrado», dijo Elizabeth Tsurkov, del Instituto de Investigación de Política Exterior de Filadelfia.

Por su parte, el representante especial de Estados Unidos para Siria, Jim Jeffrey, dijo que la presión económica sobre Al-Assad en la actualidad es peor que en cualquier otro momento. Agregó que Washington ya está viendo señales, aunque modestas, de que Rusia tiene algunas dudas sobre apoyar ahora a al- Assad.

«Estamos viendo una mayor disposición de los rusos para al menos explorar, con nosotros y con nuestros amigos de la Unión Europea y con los países árabes, posibles medidas para aliviar la crisis en Siria», dijo.

Con los nuevos bloqueos, Estados Unidos puede congelar los activos de cualquiera que trate con Damasco, independientemente de su nacionalidad, por lo que abarcará más allá del territorio sirio y apuntará a Rusia e Irán, los principales aliados de Al-Assad.